domingo, 30 de diciembre de 2012

Infiltrados en clase (21 Jump Street)

   Hay películas que te pones a verlas porque piensas que durante lo que duran no te van a hacer pensar, te sacarán un par de sonrisas y habrás pasado entre hora y media y dos horas entretenido. Algunas lo consiguen y otras no. Y en el caso de "Infiltrados en clase" te sorprenden, porque tienen ese puntito más de locura y surrealismo que hacen que al final, te alegres por haberla elegido.
   Cuenta la historia de dos perdedores con el mismo origen, que aunque han seguido caminos distintos, han llegado al mismo lugar: ser agentes de policía. Uno de ellos, triunfador popular en el instituto (Channing Tatum), que se graduó por los pelos por sus malas notas. El otro, el inadaptado social con una mente prodigiosa (Jonah Hill). Y los dos coincidirán en la academia de policía, ayudándose mutuamente a conseguir su plaza en el cuerpo. Pero tras ingresar y ser tan desastre y poco profesionales que son destinados a infiltrarse en un instituto como alumnos para descubrir el origen de una nueva droga.
   Y con esta sencilla premisa logran crear las lógicas situaciones cachondas de toda película de adolescentes norteamericanos, con sus taquillas en los pasillos, sus laboratorios megapreparados y sus fiestas en casa cuando los padres está ausentes. Basta con dar una vuelta de tuerca a la situación para conseguir los resultados perseguidos, que no son otros que divertir al tiempo que entretener (cual Libro Gordo de Petete)
   Pero no nos engañemos: este tipo de películas jamás llegarán a aproximarse a las primeras comedias disparatadas del tipo "Aterriza como puedas" o "Top Secret!" (para mi, la mejor de este tipo de películas que se han hecho) Siempre estarán lejos de las verdaderas comedias surrealistas de los '80, aunque claro, también van dirigidas a otro público, y ya no se les permite hacer cualquier cosa...

miércoles, 26 de diciembre de 2012

El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook)


   ¿Quién, después de un día buenísimo, por recibir buenas noticias en cualquier ámbito, porque se lo ha pasado bien en algún acontecimiento o simplemente, porque se sentía bien, no ha tenido al día siguiente un bajonazo? O al revés, después de un día espantoso no ha tenido un día en el que estuvo flotando como en una nube.
   La naturaleza humana nos hace así, ligeramente bipolares. El problema está en que cuando esa ligereza se acentúa ya se convierte en un problema de salud mental que necesita ser seguido por especialistas y requiere un tratamiento. Y hacer humor con personas en este tipo de situaciones es algo muy serio si no se tiene tacto.
   En “El lado bueno de las cosas” afrontan el tema desde el doble punto de vista de un enfermo bipolar, aunque siempre desde una mirada cómica sin caer en lo grosero ni grotesco: tras una estancia de varios meses en una institución mental tras agredir al amante de su mujer, Pat (BradleyCooper) vuelve a casa de sus padres con el objetivo de reconquistar a su mujer. Pero aunque pone de su parte, el mundo que le rodea no ayuda demasiado en su recuperación: un padre supersticioso dedicado a las apuestas ilegales (Robert De Niro); su mejor amigo dominado por su mujer; y sobre todo, una chica con mala fama en el pueblo en el que vive (Jennifer Lawrence) crearán aún más desconcierto en su vida. Y nos muestran los momentos buenos y los malos, de subidón y depresión bajo el prisma cómico, lo cual crea situaciones surrealistas que llevan a la carcajada pese a su origen.
   Ante la crisis de ideas de Hollywood, que sólo da para remakes y reboots, “El lado bueno de las cosas” supone la adaptación al cine de la novela de Matthew Quick (The Silver Linings Playbook) y nos ofrece una comedia distinta a las consabidas comedias románticas de enredo, con toques amargos como un jarabe para reponerte de alguna enfermedad: por mal que sepa sabes que es necesario. Y ojo, no sólo gustará a ellas, ellos disfrutarán igualmente del delirio bipolar de un tipo inseguro que cree que con leer los libros favoritos de su mujer bastará para reconquistarla, sin percibir más allá de lo que ocurre fuera del mundo en que se ha convertido su único objetivo.
   Y además, tras varios años de ausencia, podemos decir que el mejor Robert De Niro desde “Una terapia peligrosa” ha vuelto, tras su travesía por la tierra de nadie que le hacía aparecer en películas y que pasase desapercibido (a excepción de “Luces rojas”, donde parece encontró la salida), aunque la estrella de la película es sin duda alguna Jennifer Lawrence, que deja atrás (momentáneamente) su paso por la flojita “Los juegos del hambre” para descubrirnos que es una actriz de futuro y capaz de sentirse cómoda en distintos registros.

martes, 25 de diciembre de 2012

Brave

   Hace bastante tiempo que las películas animadas de Disney dejaron de ser exclusivamente para niños. Aunque continúan intentando transmitir mensajes para los peques de la casa, los guionistas, sabedores de que a los padres no les quedará más remedio que ver la peli con los niños, les lanzan moralejas envenenadas a modo de dardos directos a sus conciencias.
   Esto es lo que viene a ser "Brave": una moraleja padres-hijos, para que cada uno de ellos comprenda de manera conjunta que siempre hay que escuchar a la otra parte, y que el diálogo es la mejor arma para evitar conflictos absurdos provenientes del "aquí se hace lo que yo digo y punto" o del "yo hago lo que me da la gana sin tener en cuenta lo que me digan"
   Y para ejemplificar este cuento a modo de moraleja Disney utiliza un escenario idílico: bosques, castillos medievales y acantilados, música de gaitas y fábulas irlandesas, y una princesa pelirroja que bien podría ser pariente del William Wallace gibsoniano, aunque este luchara por la libertad escocesa y nuestra princesa Mérida pelee por su libertad personal.
   Aunque sigue manejando estereotipos (habituales para la época en la que se desarrolla la historia) pues el rey es fuerte, valiente, guerrero y la reina es la que intenta enseñar modales y educar a sus hijos, "Brave" intenta hacer igualitarios los derechos entre hombres y mujeres sin menoscabar a ninguno de los sexos. Los hombres pueden seguir siéndolo, y las mujeres deben ser escuchadas, a pesar de las reticencias de alguna de ellas para poder alcanzar la igualdad.
   Una peli bastante entretenida, que no llega al nivel de "Up" o "Toy Story", pero que recomiendo ver a todos los peques de la casa.
   Ahhh, se me olvidaba: como toda peli Disney que se precie, con su canción principal, en español interpretada por Russian Red.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Ira de Titanes (Wrath of the Titans)


   No recuerdo quién me dijo que Ira de Titanes” era bastante mejor que “Furia de Titanes”. Y voy yo y le hago caso. No me extraña que los dioses quieran acabar con el mundo: después de ver cómo les dibujan en “Ira de Titanes” demasiado tiempo han tardado en arrasarnos.
   Resulta que los dioses del Olimpo están tristes y sin fuerzas porque la gente ya nos les dedica sus oraciones, y el mal intenta aprovechar la circunstancia para acabar con el mundo...
   “Furia de Titanes” era muy mala, con unos efectos especiales deficientes, y con un Sam Worthington con cara de escultura clásica griega, incapaz de gesticular y de mostrar sentimientos…y van y le dan una secuela…Pero, ¿qué necesidad de repetir tenían Ralph Fiennes y Liam Neeson? Imagino que sería por una cuestión puramente económica, que no vengan ahora y nos digan que lo hicieron por cuestiones artísticas…Y si encima les pagan un viaje y una estancia mientras se rueda la película en Lanzarote, pues hasta yo digo que sí.
   Entiendo que los guionistas jueguen con la mitología para adaptarla a una historia que pueda tener un sentido (En “Inmortals” lo hicieron también, y el resultado es mil veces mejor), pero ¿esto?
   En definitiva, un bodrio infumable con peste a truño con un gran reparto de actores que hicieron la peli estando de vacaciones, y al final todo se percibe, claro.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Pelis en Navidad (I): Los Cazafantasmas (Ghostbusters)

   Como lo prometido es deuda, empezamos a analizar las pelis que veo en todas las navidades. Y empiezo con la peli que más veces he visto en mi vida, y que de tantas veces ha hecho que muchos de los diálogos ya los tenga grabados en mi cabeza.
   Recuerdo haber visto “Los cazafantasmas” con doce o trece años, en VHS en casa de un vecino. Tras la siempre aventura de ir al videoclub a buscar una peli con dos chavales, la madre de mi vecino nos dejó coger  “Los cazafantasmas” para pasar la tarde. Yo era un año mayor que mi vecino, y el pobre se pasó media peli acojonadillo.
   Y es que el comienzo, con las letras de Columbia Pictures y los sonidos extraños que se encajan en la música ya tienen algo que hace aparecer la sonrisa en los labios, al tiempo que la bibliotecaria empieza a correr asustada por lo que acaba de ver, y de repente ¡zasca!, empieza a sonar esa musiquilla que lleva casi treinta años metida en nuestras cabezas. "Ghostbusters" fue compuesto por Ray Parker Jr. y le supuso el BAFTA en 1985 a la mejor canción original.
   La presentación de los personajes comienza con Bill Murray como el doctor de psicología y parapsicología Peter Venkman, y vemos que dedica su tiempo de trabajo a intentar ligarse a una jovencita mientras da pequeñas descargas a otro alumno. Un golfo en toda regla que hará cualquier cosa con tal de ligar. Y de repente conocemos a Ray Stantz (dan Aykroyd) como el crédulo compañero y amigo del Dr. Venkman, exultante tras conocer los sucesos en la biblioteca, donde ya les espera el tercer miembro originario del grupo, Egon Spengler (Harold Ramis). Y empieza el festival: el interrogatorio surrealista para cualquiera a la bibliotecaria; el amontonamiento simétrico de libros; los residuos ectoplásmicos; y el "a por ella!!!"
   Y de repente, crean la primera empresa de investigación y eliminación profesional de entes paranormales, encuentran el edificio que les servirá como centro de operaciones y almacén de fantasmas, conocemos a la secretaria Janine (Annie Potts -en la versión doblada con la voz de pito tan desagradable-) Y entra en escena Sigorney Weaver, y la escena de los huevos que saltan a la encimera y se fríen solos. Y también conocemos a su repelente vecino Louis Tully (Rick Moranis).
   Asistimos después a la primera intervención de “Los cazafantasmas” en busca de un fantasma en un hotel, con sus trajes y sus generadores nucleares ilegales a la espalda. Y tras esta aventura, ya son famosos: televisión, prensa,...todo el mundo se preguntan si en realidad no es todo un engaño...
   No quiero destrozar más peli a aquellos que no la hayan visto todavía, que ya están tardando en hacerlo. Pero resumiendo, “Los cazafantasmas” es una película divertidísima (no así “Los cazafantasmas 2”) que fue y sigue siendo un éxito por el guión (escrito por Dan Aykroyd y Harold Ramis), el casting y el buen rollo que desprenden todos, los efectos especiales, los sonidos y la música; una peli perfecta para disfrutar en cualquier momento.
   
 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Gracias!!!

   ¡¡¡Gracias!!! 


   Sólo os puedo dar las gracias, porque en apenas un par de meses este blog ha alcanzado las 1.000 visitas.
 
   Ahora sólo os pido que hagáis comentarios, a los que prometo responder, y sugerencias de películas que os gustaría ver comentadas.

   Hasta dentro de otras mil visitas!!!

viernes, 14 de diciembre de 2012

A Roma con amor (To Rome with love)


   En algunas ocasiones creo que Woody Allen hace magia en vez de cine. De hecho en algunas de sus películas nos la enseña (“La maldición del escorpión de jade”, “Scoop”) como prestidigitador que te muestra las cartas y delante de ti las transforma sin que en ningún momento veas el truco.
   “A Roma con amor” consigue engancharte con una simple melodía y un personaje introductorio, sirviéndose de algunas imágenes de Roma para hipnotizarte. Pero en vez de cartas utiliza la luz y el color que desprende la ciudad eterna para embaucarnos en cuatro historias (sin conexión entre ellas) y hacer reflexiones sobre el amor, el deseo, la familia y la fama.
   Pero en “A Roma con amor” le he pillado el truco, y si la veis lo veréis. En todas sus películas hay momentos brillantes por los diálogos que escribe para sus personajes. Y aquí los momentos más brillantes se los ha guardado para él, aprovechándose de su personaje, al que le ha prestado sus temores y sus miedos sobre el abandono, la jubilación y la muerte a cambio de expresar en la pantalla de manera irónica sus pensamientos sobre estos aspectos.
   Un encuentro casual entre un joven romano y una turista americana en busca de La Fontana de Trevi marca el punto de partida de las historias. Este encuentro acaba en enamoramiento y posterior encuentro entre familias, en la que Allen interpreta al padre de ella y descubre por casualidad las dotes para la ópera de su consuegro; la segunda de las historias tiene como protagonista a Alec Baldwin, famoso arquitecto que vuelve a Roma a pasar unas vacaciones, y decide visitar el Trastevere, lugar donde residió treinta años atrás. Allí se encuentra con Jesse Eisenberg que recibe la visita de una amiga de su novia; también conocemos a Leopoldo (Roberto Benigni), un oficinista que vive en su rutina hasta que de buenas a primeras obtiene la fama; por último, una pareja de recién casados de luna de miel: ella se pierde por Roma, y acaba en un rodaje donde participa su actor favorito, y él conoce a Anna (PenélopeCruz, en una papel corto pero megasexual), una prostituta con la que se encuentra por casualidad.
   Un conjunto de historias que van desde el surrealismo al costumbrismo, pasando por la comedia de enredo, ingredientes que tras degustar la película hacen que acabes con una sonrisa en los labios y con ganas de visitar Roma y de más ideas de este tipo del mago Allen. No es una de sus mejores películas, pero si os gusta Woody Allen no os decepcionará.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Blancanieves


   Nunca me gustó el mundo de los toros. Jamás he visto una corrida de toros, ni en televisión ni mucho menos en una plaza, aunque respeto a los aficionados a este tipo de espectáculos. Quizás por esto no me ha acabado de convencer  la “Blancanieves” de Pablo Berger, que ha tomado el cuento clásico de los hermanos Grimm y lo ha adaptado para hacerlo película en la España de la década de 1920-1930, ubicando la historia en el mundo taurino cañí, momento en el que pocos espectáculos más podían verse en España, por lo que los toreros eran los personajes más idolatrados junto a las folclóricas, dioses en el Olimpo de la España pueblerina y rural del momento.
   La obra resulta novedosa por lo arriesgado del conjunto, por estar rodada en blanco y negro y por tratarse de una película muda, y lo es (novedosa), aunque de buenas a primeras se vio superada (en cuanto a fecha de estreno) por “The Artist”, que acabó triunfando en los Oscar de 2012, lo que le restó frescura y capacidad de sorprender. 
Pero la mezcla de géneros a mi (y es una opinión muy personal) no me ha gustado. Y según mi parecer hay cosas que es mejor no juntarlas porque el resultado, cuando menos, puede resultar esperpéntico (mejillones con nocilla, por poner un ejemplo) Lo que sí tengo que reconocer es que la adaptación de la historia encaja perfectamente, y la cuidada elaboración de argumento y guión puede hacernos ver un calco entre el cuento clásico (más allá de la versión Disney) y la historia que nos pretenden contar. Lo que no me cuadra son los giros melodramáticos que le han dado al cuento: tan pronto pasa de momentos de intenso dramatismo a otros de comedia surrealista sin sentido y que no encajan para nada ni con la historia ni con el momento (ese momento del pintor retratando a la madrastra con su perro al lado no tiene perdón…)
   Toda la crítica destaca el papel de Maribel Verdú, que sí, no digo que esté mal. Pero no me cuadra ese giro cómico de su personaje, que hace que la maldad de la madrastra quede diluida y desdibujada, y hace que más que miedo acabe dando pena de sí misma. Me quedo con las interpretaciones de Inma Cuesta, que aunque con un pequeño papel ilumina la pantalla cada momento en el que aparece, y para mí, es la actriz española del momento (aunque no soy del todo objetivo, siento especial debilidad por ella, y porque tiene un imán para acertar con los proyectos en los que elige participar); y también me quedo con Macarena García, que sólo con su mirada consigue trasmitir el triste mundo de Blancanieves dándole optimismo e ilusión, cuya interpretación le valió hacerse con el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de cine de San Sebastián.
   Por último me gustaría destacar la banda sonora, con mucho toque flamenco y de copla, acorde con la época y situación que cuenta la película.
   

martes, 11 de diciembre de 2012

El irlandés (The guard)


   Brendan Gleeson es muy grande. Y no lo digo por físico, que también. Es un actor como la copa de un pino. Lo mismo te interpreta un papel secundario al que le saca al personaje todo el jugo posible (“Green Zone”, “El invitado”, “El enigma del cuervo”, las últimas de Harry Potter…) como se saca a de la manga a un protagonista y lo borda (“Escondidos en Brujas”, que a mí me pareció un rollazo de peli, por cierto)
   “El irlandés” es una comedia ácida y negra, con toques de acción, donde Brendan Gleeson es protagonista absoluto de la historia: bebedor, drogadicto, asiduo a la compañía de prostitutas, insolente con los superiores y subordinados, sin escrúpulos de ningún tipo,… ¿os suena? Una versión de Torrente al que le han quitado lo escatológico y la roña y le han añadido sentido común y un sexto sentido para interpretar lo que ocurre en cada momento, no sin que por ello lo tenga que pasar mal, al contrario: toda situación es para él objeto de comedia tenga a quien tenga delante: su superior (con muy pocas luces), sus subordinados (a los que vacila todo lo que quiere) e incluso a un agente de color del FBI (Don Cheadle) que ha llegado a un pueblecito de la costa irlandesa en busca de un alijo de cocaína que un grupo de traficantes pretenden distribuir por Dublín y alrededores. Pero no son narcotraficantes al uso: hablan de filosofía, de Bertrand Russell, aunque no sepan qué significa...
   A pesar de mostrarse desagradable, borde, inoportuno y de tener otro tipo de cualidades para nada atractivas, el Sargento Boyle (Gleeson) nos gusta, porque en el fondo es un tipo con buen corazón que en el fondo no hace más que ayudar a los demás (aunque a su manera, directa y muchas veces impertinente) y que pretende lo mejor para los que le rodean y para él mismo.
   “El irlandés” es una película valiente: se atreve a hacer humor con temas muy serios (IRA, drogas, racismo, homofobia) sin necesidad de caer en la ruindad, enseñándonos que la primera regla del humor es saber reírse de uno mismo para poder hacer chistes con cualquier cosa sin que pueda resultar ofensivo.
   Una peli totalmente recomendable, aunque a momentos pueda resultar un poco lenta, distinta al tipo de comedias policíacas a las que nos tienen acostumbrados desde Hollywood.
    PD: Las entrevistas están en inglés sin subtitular...no ha tenido demasiada promoción aquí...

La mujer de negro (The Woman in Black)

   ¿Os imagináis una casa abandonada recientemente debido a la muerte de su propietaria, que se encuentre apartada de un pueblo y aislada, en la que ocurran cosas extrañas que hagan que la población de los alrededores se asuste tan sólo con escuchar su nombre?
   Pues esto es "La mujer de negro", el mismo perro con distinto collar en lo referente a las películas de terror. Hace ya varios años que los verdaderos impulsores del cine de terror vienen de oriente con sus historias nuevas bajo el brazo, y no con los mitos occidentales de siempre. Aunque estos mitos algo tendrán que tener porque la gente se sigue asustando con fantasmas, niños, casas, etc...
   La única novedad que nos trae "La mujer de negro" es la primera actuación protagonista de Daniel Radcliffe tras acabar la exitosa saga de Harry Potter. Y pese a tener ya la marca del mago hasta el fin de sus días (ya me le imagino a lo Mickey Rooney, con 90 tacos recorriendo colegios y diciendo a los niños conjuros) consigue salir airoso a través de guardar la compostura, mostrarse hierático en todo momento, pese a que en la casa se escuchen ruidos más que extraños y vea a una mujer vestida de negro junto a una tumba cuando mira a través de la ventana.
   Los que disfruten del género pasarán un buen rato con algún susto que otro, y poco más...sólo se me ocurre a mi, como diría aquel...

lunes, 10 de diciembre de 2012

El legado de Bourne


   Ante la falta de ideas para mostrar algo nuevo, en Hollywood se las arreglan para que, rascando un poquito la historia de Jason Bourne, encontrar algo con lo que enganchar al personal con una nueva entrega de la saga sin Matt Damon. Y lo consiguen, porque la peli es entretenida y tiene buenas escenas de acción, pero también es cierto que se queda un escalón por debajo de la peor de las tres pelis protagonizadas por Damon (para mi gusto, “El mito de Bourne”) 
   “El legado de Bourne” se desarrolla de manera coetánea a "El ultimatum de Bourne", con la excusa de eliminar todos los programas de la CIA que pueden verse afectados por las investigaciones extraoficiales que está llevando a cabo Jason Bourne, la agencia encarga a un grupo de expertos que todas las operaciones en las que se ven envueltas los superagentes creados para hacer posibles las misiones más difíciles sean eliminadas (todas curiosamente todas buscan el tópico Coubertiano olímpico citius altius fortius). Y una de ellas afecta al protagonista sustituto, Aaron Cross (Jeremy Renner), que hará lo imposible por mantener su status, con la ayuda de la doctora Marta Shearing (Rachel Weisz)
   Renner no tiene el carisma de Damon, pero dicha ausencia la suple con un gran derroche físico y unas buenas coreografías en las luchas y persecuciones, que le han llevado a coprotagonizar otros taquillazos, como la cuarta entrega de “Misión Imposible” o “Los vengadores”, y en breve le veremos en otra de las pelis de temporada postnavideña, tan originales que todas copian cuentos clásicos ante (repito) la ausencia de ideas interesantes que supongan mega éxitos en taquilla. Así que le veremos en "Hansel & Gretel: Cazadores de brujasy en la segunda parte de “Los vengadores”.
   Pero es una peli entretenida que se deja ver con el piloto automático, a excepción de los momentos en los que los gerifaltes de la CIA, encabezados por el Eric Byer (Edward Norton), empiezan a hablar de programas, operaciones y demás conceptos militares, en los que hay que estar muy concentrados, porque si no te perderás…aunque tampoco pasa nada, sabes que al final todo se limita a una simple persecución, aunque bien contada. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Lobos de Arga

   ¿Alguna vez os habéis encontrado en esa situación, mientras vais conduciendo, buscando algún sitio en concreto que no sabéis donde está, y llegáis a una bifurcación en el camino? Decidís tirar hacia un lado, y aquello que buscáis por allí no está. Así que volvéis a la bifurcación y tiráis hacia el otro lado. Pero aquello que buscáis tampoco está en esa dirección. Algo parecido les ha pasado a los creadores de Lobos de Arga: no han sabido si tirar hacia la comedia o hacia el terror y la ciencia ficción, aunque hayan tirado más hacia este lado, pero en mi opinión se han quedado demasiado cortos en ambos sentidos.
   A pesar de contar en el reparto con tres de las caras de la nueva generación de cómicos del cine español (Gorka OtxoaCarlos ArecesSecun de la Rosa), como comedia, y salvo algún gag aislado, “Lobos de Arga” no termina de arrancar, sino que permanece en un ralentí que se queda estancado y te deja con las ganas de soltar la carcajada. Y como peli de terror, al tener el aroma de la comedia presente, tampoco termina de cuajar, aunque si tuviese que definirla dentro de algún género lo haría en este. Me pregunto por qué no han utilizado mejor la atmósfera gallega en la que se desarrolla la acción, aprovechando esos bosques, la niebla, las meigas,…
   Comienza bien, con una original presentación de la historia mediante viñetas de comic y un narrador que nos pone en antecedentes sobre la maldición existente en Arga. Y de repente aparece Tomás Mariño (Gorka Otxoa - “Pagafantas” -) volviendo al caserón familiar tras más de quince años sin aparecer por allí con la excusa de recoger un premio que le ha otorgado el pueblo al ser un escritor (aunque sin ningún prestigio) Una vez en la casa retoma miedos y traumas infantiles, para darse cuenta de que, aunque nada ha cambiado, poco tiene que ver con el pasado. Esto lo vemos reflejado en las conversaciones que mantiene con Calisto (Carlos Areces - “Balada triste de trompeta”, “Spanish movie” -), amigo de la infancia que le pone al día de todo lo ocurrido en el pueblo desde su ausencia. Pero una maldición pesa sobre el pueblo, y ese es el verdadero motivo de la presencia de Tomás. De repente los habitantes del pueblo acuden cual horda en su búsqueda (todos a una, como en “La comunidad”), con teas, horcas y palos (hubo un momento en que me recordó a la marabunta de gente que se dirigía a por el monstruo de Frankenstein, en menor escala claro, y en otro momento parecía aquello el “Resident Evil 4”, ese que se desarrollaba en la España mexicana…) Y en esto que la maldición se hace presente con la luna llena y se destapa la maldición.
   Pero no todo es malo; hay algo en “Lobos de Arga” que merece la pena, como todos los personajes que interpreta; es Luis Zahera, que en esta ocasión nos presenta un Guardia Civil a lo Chuck Norris español, y que prácticamente es lo único que te consigue sacar una sonrisa. Y esto me hace preguntarme ¿para cuándo un papel protagonista para este estupendo actor? Borda los papeles secundarios, como el Releches de “Celda 211”, o el papel de matón de la reciente “Invasor”.
   Si como dijo Juan Martínez Moreno, director de “Lobos de Arga”, esta película está hecha por y para la gente que va al cine a divertirse, el objetivo no lo ha cumplido: pese a ser una película sin pretensiones, al final se hace demasiado larga y predecible. He de reconocer que me esperaba más. Aunque a pesar de lo que digan, seguiré viendo cien español y seguiré recomendándolo, porque hay historias por descubrir que en algún momento nos tocarán la fibra. 

viernes, 7 de diciembre de 2012

El hombre de los puños de hierro (The Man With The Iron Fists)


   Nunca me gustó la propaganda que hacen a determinadas películas a través de la manida frase “…de los productores de…”, y pongo un ejemplo reciente para que se me entienda: «De los productores de “Avatar”, llega ahora “El santuario”…». ¿En qué estaban pensando estos señores para producir un truño de semejante magnitud? Para mí la explicación es que firman estas películas flojuchas cuando están en plena borrachera-resaca de su éxito anterior, y cuando se despiertan ya no les queda más remedio que hacerla. Y para atraer al público que jamás iría a ver una película de ese tipo, pues ponen en el cartel la referida frasecita y alehop!, como se la colaron a ellos ahora nos la devuelven a nosotros.
   Todo lo anterior va también referido a “El hombre de los puños de hierro”. Nos llenan los oídos de: “Id a verla, que la ha producido Tarantino…” cuando la realidad es que Tarantino solo la “presenta” (se han sacado de la manga el término, ¡cómo venden los americanos!) y el productor en realidad es Eli Roth (Hostel)
   Resulta que RZA elaboró parte de la ambientación musical de las dos partes de “Kill Bill”, y tras conocer a Tarantino y saber que compartían gustos cinematográficos por el cine de acción basado en artes marciales, debió pensar que era capaz de escribir, dirigir y protagonizar (en parte) una película serie B ambientada en China y con pinceladas, o mejor dicho, brochazos, de peli del oeste americano. Lo adereza con luchas kunfuescas bañadas en chorros de sangre y armas de todo tipo, y el resultado es el que es: una historia sin pies ni cabeza que bien podría haber estado ambientada en los suburbios de Los Ángeles en la actualidad, en el Bronx en los ’70 o incluso en las mafias japonesas de cualquier época.
   Y que de qué va: el Pueblo de la Selva se encuentra sumido en una constante lucha entre clanes rivales (leones, hienas, lobos) Todos ellos recurren al único herrero (RZA) del pueblo, que fabrica las armas más mortíferas con el objetivo de conseguir el suficiente dinero para poder abandonar el pueblo con su amada concubina, a la que entrega todo lo que gana para que ningún cliente del lupanar más la toque. Pero las traiciones dentro de los clanes están a la orden del día, y para vigilar los tejemanejes de dichos clanes el emperador envía al pueblo a un soldado (Russell Crowe) para que vea lo que allí ocurre antes de enviar un cargamento de oro para que sea custodiado.
   Russell Crowe se ríe de sí mismo, adaptándose a una película de este tipo a pesar del descuido de su figura (se le ve muy hinchado); Lucy Liu casi repite personaje como O-Ren Ishii (Kill Bill vol. 1), aunque aquí está simpática con sus clientes (interpreta a la Madamme del lupanar) y en vez de katana maneja un abanico mortal; aparece Batista, el luchador de WWE (el Pressing Catch de toda la vida, vamos) como hombre de latón…
   En definitiva, un bodrio infumable que de vez en cuando te saca una sonrisa porque hace recordar a “El último samurái” mezclado con los Power Rangers.

martes, 4 de diciembre de 2012

007 al servicio secreto de su Majestad (On Her Majesty's Secret Service)

   Reconozco que no había visto entera "007 al servicio secreto de su Majestad". Había visto fragmentos que sí recordaba, pero al ser de las pelis de Bond que menos se han emitido en la tele, pues no he tenido la oportunidad. Y después de haberla visto vienen a mi mente varias preguntas: ¿cómo puede haber gente que califique a George Lazenby como el mejor Bond de la historia?¿qué tuvo que hacer para que le diesen el personaje? Si sumas el 50% del carisma de Sean Connery y el 50% de la gracia de Roger Moore te sale el 50% del George Lazenby este.
   Ya desde la escena inicial (de las más flojitas de la saga) se ve que pelea muy bien y tal, pero le falta algo. En los títulos de crédito no hay canción, aunque la música es bastante reconocible para la saga, mientras van apareciendo escenas de las anteriores películas, para que la gente reconozca e identifique al nuevo Bond con el inicial de Sean Connery.
    Bond va tras los pasos de Blofeld, que resulta tener un laboratorio de estudios químicos en los Alpes suizos, y tiene allí recluidas a un montón de pacientes alérgicas (a la fealdad debe ser), a las que hipnotiza y envía a todo el mundo a propagar un virus que acabe con la humanidad. Blofeld descubre la tapadera de Bond (que pese a que ya se conocían de "Sólo se vive dos veces", parece un encuentro desde cero, debido a que en las novelas de Ian Fleming "007 al servicio secreto de su Majestad" es anterior a "Sólo se vive dos veces") y le encierra. a pesar de esto Bond escapa y empiezan las cansinísimas escenas esquiando por los Alpes.
   Lo único que puede resultar interesante es que Bond al final, enamorado de la chica de turno (Diana Rigg), abandona el MI6 para casarse con ella, pero resulta asesinada al final de la película, mientras Bond dice "Tenemos todo el tiempo del mundo", mientras suena Louis Armstrong cantando el tema principal de la película.
   Y este es el final del periplo (menos mal) de George Lazenby como Bond...

sábado, 1 de diciembre de 2012

Cine en Navidad


Llega diciembre, el puente de la Constitución y se aproxima la Navidad, y como todos los años las reposiciones en la tele de esas películas que reflejan el espíritu navideño, las buenas acciones, Papá Noel, las carreras para comprar los regalos, etc; y otras no tan navideñas, pero que sirven para pasar las pesadas sobremesas y evitar así las charlas con los miembros de la familia a los que sólo ves en estas fechas o en entierros, entre los que siempre hay alguien que te viene con el consabido: "estás más gordo...", a lo que a ti se te pasa por la cabeza contestar: "y tu sin embargo sigues igual de gilipollas...", pero como eres un tío educado te limitas a sonreír  mientras tú y tu barriga os alejáis de allí con la cabeza gacha...
En definitiva, que repondrán "Qué bello es vivir", "Lo que el viento se llevó"; alguna versión de "Canción de Navidad", "Willow", "ET", "La Princesa Prometida", "La gran familia", "Oliver Twist", "Grease", algún pastel de Julia Roberts, un festival Disney, ...
Todas las navidades hay películas que veo aunque no repongan en la tele, cosa que os recomiendo que hagáis: con el tiempo os vais a dar cuenta de detalles de vuestras películas favoritas, que, pese haber visto en incontables ocasiones, os habían pasado desapercibidos. Mi selección para estas navidades será la siguiente (espero me de tiempo a ver todas, y si no, la mayoría):
  • Los cazafantasmas (seguramente la peli que más veces he visto en mi vida)
  • La jungla de cristal  (yipi ka yei!!!!)
  • Regreso al futuro (la primera, que las otras dos me parecieron muy flojitas)
  • El Señor de los Anillos (la trilogía, y aprovecharé para ver "El Hobbit" en versión extendida y en 3D)
  • The Blues Brothers (un desvarío musical con actuaciones de los más grandes y unos momentos divertidísimos, con la mayor persecución de coches vista en la historia)
  • Amanece que no es poco (la peli más surrealista de la historia, donde hay personajes que unos días huelen bien y otros días van en bici, y hay elecciones a la Guardia Civil!!!!)
  • La vida de Pi, que siempre ayuda a reconfortar un poquito el corazón en momentos bajos
Este año he añadido propuestas del año pasado, como:
  • Los Gremlins, esos bichitos tan simpáticos a los que no hay que dar de comer después de medianoche, como a mi.
  • Plácido, o "siente un pobre a su mesa" a modo de buena acción anual con la que redimir sus pecados y poder seguir siendo un hijo de la gran puta durante el resto del año sin remordimientos de conciencia.
Pero si hay una película que voy a ver seguro como todas las Navidades desde su estreno es "Love Actually", porque por historias, interpretaciones, música y sentimientos es una de mis cinco películas favoritas de la historia del cine. Así que os animo a que os la pongáis y disfrutéis durante un par de horas de una de las mejores películas navideñas de la historia.
Os voy a pedir que me dejéis comentarios sobre aquellas películas que creáis no pueden faltar en unas Navidades. Prometo contestar a vuestras propuestas e intentar ver alguna!!!

Dunkerque (Dunkirk)

Os va a sonar raro, pero Dunquerke no es una película bélica. Según palabras del propio Christopher Nolan , Dunkerque es un thriller ...