sábado, 26 de enero de 2013

Los mercenarios 2 (The Expendables 2)

   "Los mercenarios 2" no defrauda, porque desde antes de verla ya sabes lo que vas a encontrar. Para lo malo y para lo bueno. Y es que sigue la senda abierta con su predecesora, ampliando el camino para dar entrada a nuevas figuras del cine de acción. El grupo de héroes van repartiendo estopa a diestro y siniestro como lo han hecho siempre, a botarates que disparan cincuenta balas y no atinan nunca (a ver si hacen un cursito de puntería), pero que cada bala que les disparan les da y acaban volando de manera exagerada hasta caer y romper una cajas apiladas que estaban por allí de casualidad...
   La historia no es la panacea, los efectos no son de lo mejor, los diálogos son manifiestamente mejorables y las interpretaciones son una simple caricatura de aquello que una vez fueron, pero en conjunto consiguen hacer una película entretenida, que es de lo que se trata. Cada uno de los personajes a lo suyo: Chuck Norris como brazo ejecutor de los siete jinetes del apocalipsis; Van Damme y sus saltitos y patadas; Schwarzenegger como Terminator humano; Willis con su mala leche peculiar;...Y todos recurriendo a las frases que han repetido los personajes a los que han interpretado, e incluso intercambiando sus frases entre ellos (Saronara, Yipi Kai Yei, ...)
   Eso si, la moraleja va incluida: quien la hace la paga, y se aprovechan de una misión para dar venganza a la muerte de uno de los protagonistas como si les fuera la vida en ello, y de paso ayudan a una población rural utilizada a modo de esclavos como los niños en "Indiana Jones en el templo maldito", aunque sin el sorbete de los ojos de mono de postre.
   Pero la peli tiene un truco, del que pocos nos hemos dado cuenta: a Stallone, Schwarzenegger, Van Damme, Chuck Norris, Dolph Lundgren y el resto de personajes es imposible que les de una bala: tienen tanto botox en la piel, y además la tienen tan estirada que las balas les rebotan cual cama elástica, y claro, así la cosa tiene menos gracia. Ya preparan la tercera parte, en la que entran Jackie Chan y Wesley Snipes. Para la cuarta ya han empezado a preparar el guión, aunque todavía no saben como encajar en la historia las sillas de ruedas, las sondas, los bastones y los sonotones...
   Cómo nos engaño Newton al no incluir en la famosa fórmula en la que define la gravedad que con el tiempo la caída de algunas partes del cuerpo se acelera proporcionalmente a la edad de los sujetos que las portan...
   

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