sábado, 16 de febrero de 2013

Mamá

   Después de ver "La sombra de los otros", "The Possesion" y la dirigida al público infantil “El alucinante mundo de Norman” he visto “Mamá”, y la conclusión es sencilla: es la misma historia contada por cuatro directores distintos.
   Y es que últimamente todo el cine de terror tiene características comunes que hace que te aburra. Que sí, que los niños en estas pelis están muy bien y consiguen asustarte, pero se acaban convirtiendo en un cliché facilongo y resultón del que te acabas cansando.
   ¿Dónde están esas pelis en las que con una simple pelotita roja bajando por unas escaleras de madera te cagabas por las patas abajo? Esas historias que te tenían pegado al asiento y con el cojín agarrado, que después de una peli tardaba en recuperar su forma originaria dos semanas, hasta que te atrevías a ver otra peli de terror.
   En la historia del cine, toda peli de terror que se precie tiene su niño cabrón que sólo con encontrártele parado en medio de una habitación mal iluminada te temblaban hasta las calandracas. Pero el efecto susto con niño se ha diluido cual azucarillo en un vaso de agua, y en alguna de las escenas sólo consiguen hacerte sonreír y esperar el consabido susto.
   Guillermo del Toro presenta (otro que se saca el concepto de la manga) una producción hispano-canadiense a la que se le hado más bola que la que realmente tiene. Aprovechando el tirón de "Juego de Tronos" ponen a interpretar la peli a un correcto Nikolaj Coster-Waldau (Jaime Lannister). Pero lo mejor de la peli es Jessica Chastain, una actriz camaleónica que consigue rasgar sus sentimientos para producir algo de temor, porque el cuento de la bruja ha cambiado tanto que se ha convertido en una mera fábula que todos utilizan como les viene en gana, hasta hacer desaparecer su esencia en una nube de celuloide.



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