lunes, 25 de marzo de 2013

Amanecer: Parte 2 (The Twilight Saga: Breaking Dawn - Part 2-)

   Pues sí, me he visto las cinco películas de la saga "Crepúsculo", y aunque sigo con vida todavía no le he cogido el punto a la historia, porque hay cosas que no terminan de encajar en mi mente cuadriculada. Será que me estoy haciendo mayor...
   Aprovechando que he llegado al final vamos a hacer un análisis de lo que ha ocurrido en esta dramatización con vampiros, hombres lobo y algún que otro fantasma, que aunque no aparezca como tal en ninguna de las cinco películas, están ahí y se nota.
   Todo empieza con una niña depre (Kristen Stewart) que llega a un nuevo instituto tras irse a vivir con su padre después de vivir unos años con su madre. Y el lugar no es de lo más idílico que digamos: niebla, poca luz solar, frío..., en definitiva, un lugar ambientado en las historias de terror gótico clásicas, donde el paisaje se convierte en un elemento más de la trama (si Edgar Allan Poe hubiera visto alguna de estas películas se hubiese pasado al género cómico con total seguridad). Bueno, pues la chiquilla deprimida se llama Bella, y se pasa las cinco películas así, tristona y apagada, incluso cuando está enamorada, que más que parecer que le recorran mariposas por el estómago parece que se la están comiendo unos gusanos por dentro (en España ya la hubieran metido en la López Ibor). Y en esto que conoce a un chaval paliducho cual Iniesta en el insti, que resulta ser un vampiro (Robert Pattinson)...Vamos a ver, un vampiro con apariencia de adolescente que tiene casi cien años y que va al insti, que resulta que se enamora de Bella pero que como no toma sangre humana sino que vive de la sangre de los animalitos que va cazando por el bosque, y que puede estar con ella sin que le entren ganas de hacerle un chupetón, que para la edad es lo que correspondería. Pero claro, a él, con casi cien años, esas cosas ya no le ponen.
   Aquí voy a hacer un paréntesis porque se me vienen varias preguntas a la mente que voy a lanzar al aire para que lector, si quiere, reflexione sobre ellas. Lo primero que me pregunto es cómo afronta un vampiro de cien años una clase de historia. ¿Qué le van a contar del siglo XX que no haya vivido en sus propias carnes? ¿Se sabrá ya todos los elementos de la tabla periódica? ¿Habrá aprendido a saltar el plinto? ¿Qué distancia será capaz de recorrer en el Test de Cooper, sabiendo que es uno de los vampiros más rápidos de la manada en la que vive? ¿Cómo hará para diseccionar una rana sin que le entren ganas de beberse su sangre? ¿Se le da bien la trigonometría?
   Volviendo a la historia, resulta que hay un tercero en discordia: otro adolescente nativo-americano, amigo de Bella de la infancia, que resulta ser un hombre lobo (Taylor Lautner) al que no le hace falta que aparezca la luna llena para transformarse, y que todo lo que gana se lo gasta en ropa, porque cada vez que se transforma deja los gallumbos desgarrados por cualquier sitio (Síndrome de Hulk creo que se llama...). Tiene el chaval una melena que podría haber ganado el premio Pantene, y también está enamorado de la sosainas. Y claro, ya está el lío montado, porque a la chica le hacen tilín los dos, que a todo esto son de razas enemigas acérrimas, pero viven en el mismo condado sin entrometerse los unos en los asuntos de los otros.
   Resulta que el vampiro tiene una familia con la que vive en una casa de diseño modernista en medio del bosque, donde está el jefe del clan que ha convertido en chupasangre al resto, que soporta el papel de padre y que se hace pasar por doctor..., la madre, y unos hermanos a los que les cuesta mantener los colmillos encerrados cuando ven a un humano, pero que también van al instituto, con sus carpetas, sus mochilas y sus Volvos, que tienen un convenio entre Transilvania y la marca sueca para la apertura del mercado automovilístico.
   Y ya está el lío montado: que si vienen unos vampiros de todas partes del mundo a pelearse y justamente a llevarse a la sosainas, que debe ser que tiene una sangre especiada con glóbulos rojos de primera calidad y esencia de plaquetas, que la hacen irresistible a todo vampiro...y claro, allí está su noviete vampiro adolescente del insti para defenderla, dispuesto incluso a achicharrarse bajo los rayos del sol, que cuando rozan su piel se la dejan brillante cual diamante (aquí gana Iniesta, que se le queda translúcida). Y luego está el rival más peligroso para el vampirete: el padre de la tristona, un policía del pueblo en el que viven, que para ser poli está muy poco espabilao, que no se da cuenta ni de que su mejor amigo es un hombre lobo, y mucho menos que en la boda de su hija está rodeado de vampiros (yo creo que no le mordieron porque en el bigote tenía restos de ajo, y ya sabéis lo que les pasa a los vampiros con el ajo...que les repite...).
   Y ya en la luna de miel pasa lo que tiene que pasar: ella se queda encinta (es una peli finolis, y a mi como que me suena decimonónico lo de decir que está en estado, ¿no os pasa?). Pero está engendrando una criatura que no es humana, y para evitar que la mate desde dentro al vampiro no le queda más remedio que transformarla a ella también, y ya tenemos vampiresa, sosa, pero vampiresa al fin y al cabo. Y claro, le cuesta acostumbrarse a sus nuevos poderes, como la supervelocidad (que por cierto, se podrían haber currado un poquito mejor el efecto de la carrera, que en "Superman" en 1978 ya hicieron el mismo, y 34 años después no han conseguido superarlo).
   Resulta que a la niña le ponen de nombre Renesmee, y debe ser que le dio alergia el nombre o algo, porque en las escenas en las que aparece siempre se la nota como retocada digitalmente (que da el mismo yuyu que los muñecos esos que parecen bebés de verdad) ...eso o que ser medio humana-medio vampiresa te difumina la cara y te hace parecer un muñeco de los del Museo de Cera de Madrid, ese en el que te dan un premio si aciertas a quien corresponde cada figura.
   Bueno, pues después de cinco películas sin ritmo ninguno, lentas y aburridas hasta decir basta, van los guionistas y se inspiran en "Los Serrano" para hacer el final...Pero bueno, algo positivo diré: YA NO HAY MÁS!!!

1 comentario:

  1. ¡Hombre Manu! ¿Qué tal?
    Muy buen análisis,pero ya sabes que a mi (y supongo que al 99.99% de los crepusculeros) lo que nos mola es que Edward es guapísimo ;)
    Bss
    G

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