sábado, 27 de julio de 2013

Funny Games (1997)

   Impactado. Así es como me quedé después de ver "Funny Games". Una de las películas más inquietantes, extrañas, impactantes y que transmite más mal rollo que he visto en mi vida.
   Una familia acude a su casa de verano, situada junto a un lago a pasar sus vacaciones. Al pasar junto a la casa de sus vecinos los ven jugando al golf con otras personas, a pesar de haber quedado con ellos al día siguiente. Mientras la madre prepara la cena, el padre y el hijo preparan el pequeño velero para navegar por el lago. Aparece uno de los acompañantes de los vecinos pidiendo unos huevos para la cena, y este es el desencadenante de una de las historias más macabras de la historia del cine.
   Michael Haneke ha creado un juego horripilante del que no puedes apartar la mirada, situando los personajes en un tablero lleno de trampas y con un único destino predeterminado antes de empezar la partida. Mientras las fichas a modo de actores avanzan, con el que realmente juega Haneke es con el espectador, al que con pequeños planos va introduciendo ideas en la mente para que se vaya creando una idea del desenlace final de la historia.
   Hay un plano secuencia a mitad de la peli brutal: un cuarto de hora que te deja clavado, te corta la respiración, para a través del silencio mostrar el verdadero dolor. El juego se torna de repente en algo más serio, en una lucha por la supervivencia a cualquier precio. Pero hay un momento crucial en el que ves que desde el principio Haneke te ha estado haciendo trampas, haciéndote creer que juegas a un juego cuando realmente estás jugando a otro totalmente diferente.
   Un peli no apta para paladares delicados...de la que en 2007 el mismo Haneke hizo una nueva versión dirigida al público norteamericano, que voy a intentar ver lo antes posible...

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