sábado, 28 de septiembre de 2013

Objetivo: La Casa Blanca (Olympus Has Fallen)

   Como les mola a los americanos destruir la Casa Blanca. Les da igual que la destrucción provenga de terroristas norcoreanos, delincuentes informáticos o alienígenas con sus megarayos devastadores. El caso es destrozar la residencia presidencial, lo que les sirve a los protagonistas y como no, al presidente, como azote para resurgir de las cenizas con más coraje del necesario para abatir a sus rivales. Lo que me hace preguntarme, ¿para cuándo una película española en la que el objetivo sea La Moncloa, donde los héroes sean un guardaespaldas y el presidente del gobierno (sea del partido que sea)? Lo malo es que aquí no nos va mucho producir cine de ciencia ficción. Pero yo tiro la piedra, no sea que no se le haya ocurrido a nadie...
   "Objetivo: La Casa Blanca" es un cliché lleno de típicos tópicos que al final consigue su objetivo: entretener, a pesar de lo que vemos esté más repetido que un capítulo de "Los Simpsons". Y cumple con otro de los requisitos de las pelis de acción americanas de esas que tienen megapromoción: si os fijáis, en todas ellas o aparece Samuel L. Jackson o Morgan Freeman. Es este le toca a éste último cumplir con su papel de secundario sempiterno presente. Gerard Butler cumple como héroe protagonista caminando entre decorados mal hechos (se percibe a la legua el cartón-piedra con el que están reconstruidas las paredes de la Casa Blanca)
   Al final todas estas pelis no dejan de intentar ser al menos un triste reflejo de la original, la que nos dejó a todos ensimismados mirando a un tipo con una camiseta abanderado ennegrecida y descalzo entre un suelo lleno de cristales intentando rescatar a su esposa de las manos de un terrorista llamado Hans Gruber. Sí, me refiero a "La jungla de cristal" de Bruce Willis y su John McLane, y su mítico yipi kai yei...

1 comentario:

  1. ...motherfucker!
    Samuel L. Jackson y Morgan Freeman ya se confunden como Macaco y Manu Chao.

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