sábado, 2 de noviembre de 2013

Hijos del Tercer Reich (Unsere Mütter, unsere Väter)

   Últimamente me he aficionado a los documentales sobre la II Guerra Mundial. Después de ver los magníficos seis episodios de "Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial", en los que se narran, con imágenes y documentos inéditos, las distintas fases por las que atravesó la contienda, se pueden encontrar infinidad de documentales en los que se muestra de una manera siempre aproximada la barbarie iniciada en la década de los '30 por Adolf Hitler y sus seguidores.
   Lo que ya no me gustan tanto son ese tipo de documentales en los que actores interpretan escenas de lo que debió ser, mientras una voz en off va contando la escena. Por muy buena que sea la representación y la reconstrucción, al final siempre me parece que se resquebraja todo precisamente por la manera de contar las cosas.
   Y qué decir de las películas que se han hecho con la excusa de la II GM como telón de fondo para contarnos historias a modo de tesela que forma parte del mosaico que supuso la mayor barbarie comenzada por el ser humano. Alguna de ellas magníficas y conmovedoras. Para mi la mejor, sin dejar lugar a la mínima duda es "La lista de Schlinder", y luego a una distancia prudencial "El pianista" o "El hundimiento".
   "Hijos del Tercer Reich" es otro hito, una aproximación a ras de suelo de la vida de un grupo de amigos que desarrollaron papeles diferentes a lo largo de los años de contienda. Con un diseño de producción milimétrico, en lo que supone una de las reconstrucciones más acertadas de multitud de escenarios, vestuarios y localizaciones, "Hijos del Tercer Reich" además logra remover conciencias. Cuenta la historia de un grupo de amigos, que en el verano de 1941 se despiden para afrontar la guerra desde distintos puntos de vista: dos de ellos, hermanos, marchan al frente con distintos roles: uno de ellos, con experiencia militar, teniente de su regimiento, idolatrado por sus hombres y sus superiores por su buena planificación de las acciones que se le ordenan, mientras que su hermano pequeño, aún adolescente, no sabe dónde se embarca. El miedo le tiene agarrotado, lo que le hace tener problemas con sus compañeros de regimiento. Otra de las protagonistas también marcha al frente, pero como enfermera, donde se topará de frente con la crueldad del hombre, ya no sólo de aquel que dispara desde del otro bando, sino desde dentro de su propio bando. Otra de las chicas del grupo vivirá la guerra desde Berlín, convirtiéndose en una de las contantes de moda, mientras que su novio, el último miembro del grupo, pretende quedarse también en Berlín, como modisto judio. Pero pasa lo que tiene que pasar: con el transcurso de la guerra, las conciencias, pensamientos y comportamiento de cada uno de ellos va cambiando, hasta transformarse en algo que jamás imaginaron llegar a ser.
   Personalmente me ha recordado mucho a una de las tramas del último libro de Ken Follet, "El invierno del mundo" (el segundo sobre su trilogía del siglo XX), que transcurre en Berlín y en los distintos frentes en los que batalló el ejército nazi, repitiéndose escenas que ya había imaginado en mi mente de manera prácticamente igual a lo que he visto en los tres capítulos que forman la serie. Os animo a leer los libros y por supuesto a ver estos tres capítulos de hora y media cada uno, que muestran de manera gráfica que aquello del raciocinio no es algo que siempre esté presente en la raza humana.

1 comentario:

  1. otra que tengo pendiente para ver junto con los juicios de Nuremberg

    ResponderEliminar

Dunkerque (Dunkirk)

Os va a sonar raro, pero Dunquerke no es una película bélica. Según palabras del propio Christopher Nolan , Dunkerque es un thriller ...