domingo, 29 de diciembre de 2013

Las brujas de Zugarramurdi

   Rock `n Roll. Y ritmo, mucho ritmo es lo que tiene "Las brujas de Zugarramurdi". Y si le sumas mucho humor pues el resultado es una comedia de acción muy entretenida, la mejor peli de Álex de la Iglesia desde "La comunidad". Reconozco que no me atraía para nada verla tras los últimos chascos, sobre todo "Balada triste de trompeta". Pero con "Las brujas de Zugarramurdi" ha vuelto a recuperar el crédito perdido.
   Lo que nace como un atraco en plena Puerta del Sol de Madrid se convierte, con el paso de los minutos, en una huida disparatada que acaba en un akelarre, donde no encontramos a la típica bruja de escoba y berrugas en la nariz, sino más bien a la bruja que te recuerda a una tía lejana o a una prima segunda, de esas a las que sólo ves en bodas o funerales y que te amargan el rato con sus comentarios juiciosos que no hacen más que denigrarte, como el típico "estás más gordo", "tienes más entradas" o "mira tu primo, ese sí que es un triunfador, con su propia empresa", aunque el susodicho primo esté como un tonel y con menos pelo que una bola de billar, a lo que te dan ganas de contestarle, pero por educación te callas, sonríes y dándote media vuelta te alejas de allí mordiéndote la lengua y tragando bilis.
   Con la excusa de las brujas, Álex de la Iglesia aprovecha los diálogos para identificar la maldad de las mujeres y la ingenuidad de los hombres e ir un paso más allá en la guerra de sexos, escenificada a la perfección por Macarena Gómez (la ex pasadísima, que borda el papel), Carolina Bang (la bruja sexy en busca de hombre que la comprenda) y Hugo Silva (ex y a la vez pretendiente). Ah, y Mario Casas, en el papel más histriónico que le ha tocado interpretar, como un choni al que lo único que le falta son los oros colgando.
   Se nota cuando en una peli se pone pasta, porque "Las brujas de Zugarramurdi" tiene un diseño de producción espectacular y unos muy buenos efectos especiales, pocas veces vistos hasta ahora en una producción patria. En definitiva, entretenimiento puro y duro que no busca los tres pies al gato.
 

sábado, 28 de diciembre de 2013

Gente en sitios

   Es imposible que "Gente es sitios" deje al espectador indiferente. Al salir del cine he visto a gente definirla como una auténtica mamarrachada, y también he visto a gente noqueada por lo que acaban de ver, calificándola como una obra maestra. Pero "Gente es sitios" no puede ser analizada en caliente, porque lo que en el momento te parece una genialidad, al rato, tras un análisis inconsciente por parte de la mente del espectador, puede considerarse una gilipollez. Y a la inversa. Algo que creías una chorrada puede acabar considerándose como una obra genial.
   Una patina de humor rodea las historias de "Gente es sitios". Pero al intentar eliminarla ocurre lo mismo que con esas pegatinas que intentas quitar de algún sitio en la que una vez la pusiste: siempre hay zonas en las que ha quedado tan pegada que ya es imposible de eliminar, y sea como sea ya es algo que se definirá por esa impregnación. Pero esa parte de la que consigues eliminar el humor hace de "Gente es sitios" algo incómodo, que curiosamente es la parte más hipnótica y atrayente de la película. ¿A quien no le ha pasado eso de estar tocando algo que resulta en principio desagradable pero por mucho que quieres dejarlo a un lado otra parte de ti se ve incapaz de soltarlo? "Gente es sitios" pone tu mirada en esa tesitura, porque cada historia que cuenta es más atrayente que la anterior, y tu cuerpo siempre te pide más.
   "Gente es sitios" es un collage de historias cotidianas que dan una vuelta de tuerca más a la realidad, hasta hacerla desconcertante e hilarante a partes iguales, pero que siempre dejan la sensación de estar perdidos en esta vida, en una deriva controlada por nosotros mismos, en la que muchas veces buscamos ese plus para satisfacer nuestros egos sin percatarnos de que eso que buscamos lo tenemos en nuestro interior. Sólo hace falta alguien que nos diga cómo hacer las cosas para que podamos hacerlas.
   No sé si "Gente es sitios" es la mejor película española del año. Pero os aseguro que sí es la más original, y quiero agradecer desde este rinconcito a @GenteEnTwiter la invitación para poder ver una de esas películas que te hacen reflexionar no sólo sobre el cine, sino sobre la vida en general.
 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Scott Pilgrim contra el mundo (Scott Pilgrim vs. the World)

   Una bocanada de aire fresco. Así se podría definir en pocas palabras "Scott Pilgrim contra el mundo". Y no podía ser de otra manera, porque su director (Edgar Wrigt) tiene una visión particular sobre lo que debe ser el cine: diversión ante todo.
   "Scott Pilgrim contra el mundo" tiene una estética a cómic que rezuma por cada uno de sus planos, ya que su origen está en el mundo de la novela gráfica, a la que añade elementos del campo de los videojuegos, que, mezclados con la música, lo convierten en un icono de la cultura juvenil de los últimos años. Y no veáis si funciona!!! Aunque también os digo que para aquellos más escépticos, "Scott Pilgrim contra el mundo" es una mamarrachada. Pero pobres de ellos, porque no saben lo que dicen.
   Todo empieza cuando el el héroe, Scott Pilgrim (Michael Cera, que tiene cara de pánfilo recién salido de segundo de BUP), se enamora de la nueva chica de su barrio en Toronto. Ella se llama Ramona, y para poder salir con ella debe derrotar a sus 7 ex-novios en combates a muerte en distintas especialidades, a cada cual más videojueguil. Y entre combate y combate descubrimos los gustos, miedos e historia de los protagonistas y de los personajes que les rodean a modo de manicomio ambulante, que no hacen sino asentar el conjunto surrealista de la trama.
   En definitiva, una peli que gustará a los no puristas, con una banda sonora cañera que tiene su momento culmen a modo de combate de bajos. Muy entretenida. Ahh, y no perdáis de vista uno de los títulos de crédito más cañeros y originales de los últimos tiempos...

martes, 17 de diciembre de 2013

Llévame a la luna (Un plan parfait)

   ¿Y si en vuestra familia hubiera una maldición que hace que todos los primeros matrimonios de las mujeres resulten un fracaso?¿Y si te fueses a casar con el hombre de tu vida, y resulta que es tu primer matrimonio? Pues ya está montada la trama para una estupendísima película, que aunque no deja de ser la comedia romántica de toda la vida, aporta mucho humor y situaciones descacharrantes que al final hacen que "Llévame a la luna" deje un muy buen sabor de boca, que al final es lo que importa.
   Como son estos franceses, que incluso se permiten el lujo de contar con una estrella internacional (Diane Kruger) para protagonizar una de sus apuestas. Y claro, no hacía falta demasiado para que la cosa saliese bien. Que envidia me da el cine francés, aunque seguramente algún bloguero del país vecino esté diciendo lo opuesto. Seguramente aquí no empezaremos a apreciar nuestro cine hasta que nos quedemos sin el. Sé que no llegan todas las pelis aquí, pero todo lo que llega, y es bastante, es bueno. Y las comedias son verdaderas historias novedosas que por fin, se salen de los típicos almíbares pastelosos norteamericanos, que no dejan de ser pastelería industrial, frente a la nueva comedia francesa, recién sacada de un obrador artesanal que deja un regusto dulce y fresco.
   Diane Kruger, que con esa elegancia que aporta a todos sus papeles se ha convertido en una de mis ídolas últimamente (principalmente por su papel en la serie "The Bridge"), a la que conocimos en la muy divertida y entretenida "La búsqueda" junto al amigo de las pelucas, Nicholas Cage, y que años después aparecería en la fantástica "Malditos Bastardos". Es una de esas actrices todoterreno que se atreve con lo que le pongan por delante, y supera el reto siempre con un sobresaliente. Sólo le queda coger ese papel que le permita dar el salto para convertirse en una megaestrella.
   En definitiva, una peli divertida de esas para ver un domingo por la tarde con mantita y palomitas en casa...

viernes, 13 de diciembre de 2013

Utopia

   Misterio. Es la palabra que define "Utopía". Basta ver el primer episodio para quedarte con ganas de mucho más, principalmente porque no te enteras de que va hasta que no llegas al tercer episodio. Pero como pasan cosas tan extrañas y cuenta con unos personajes tan peculiares (aquí cada uno tiene lo suyo) pues como que el cuerpo te pide saber más. Pero en realidad lo que se te mete en la cabeza y no se te va es la música, tan misteriosa como la trama pero, además, hipnótica.
   "Utopía" cuenta la historia de un grupo de personas que por distintos motivos conoce la existencia de un cómic del mismo nombre, que supuestamente contiene información sobre unos experimentos que se están llevando a cabo contra la humanidad por parte de un grupo secreto llamado "La red", que se encuentra infiltrado incluso en los gobiernos, cuyo objetivo es desconocido. El cómic fue escrito por un investigador que comenzó formando parte de los experimentos, pero al percibir el objetivo final, fue encerrado en un psiquiátrico, donde escondió todo lo que sabía en los dibujos que forman el objeto de deseo de todos los protagonistas.
   Y si al misterio y la música le pones unos giros enrevesados de guion que te dejan la boca abierta en más de una ocasión, un buen puñado de violencia (algunas escenas flipantes) y desparrame de sangre y unos toques de sexo, pues ya tienes entretenimiento, y por seis capítulos oiga!!!
   Así que si os gustan las teorías conspiranoides, las cosas medio raras y las series inglesas que últimamente están entre mis muy favoritas ("Sherlock", "Black Mirror") no dejéis de ver "Utopía", que además os deslumbrará con su universo colorido, en el que el verde de la hierba es verde, el azul del cielo es azul resplandeciente y la sangre es roja brillante.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Pacific Rim

   Reconozco que no las tenía todas conmigo. No por nada, pero no le acabo de coger el punto a las pelis de Guillermo del Toro. Al final todas acaban dejándome frío (bueno, "El laberinto del fauno" me dejó a medias), porque en todas ellas se repiten elementos comunes que supongo no acaban de gustarme: oscuridad, Ron Perlman, etc. Así que cuando me enteré que Guillermo del Toro se apartaba del rodaje de "El Hobbit" para rodar "Pacific Rim" como que me alegré. Hay cosas que no se pueden dejar al libre albedrío de los hombres, y la Tierra Media es una de ellas, sólo accesible para el universo creado por Peter Jackson a través de los libros de J.R.R Tolkien.
   Así que mis reticencias iniciales y yo nos dispusimos a ver "Pacific Rim" sin esperar demasiado. Pero he de reconocer que me sorprendí: visualmente apabullante cuando aparecen los Jaegers (los robots) en sus luchas contra los Kaiju (los monstruos), estas escenas te piden más reparto de hostias y menos historias y diálogos intermedios, que al final no hacen más que alargar la espera hasta poder verlos de nuevo en acción.
   Una especie de lucha entre los herederos de Mazinger Z y los descendientes de Godzilla, que cómo no, tiene su principal escenario en las calles de Hong Kong, aunque en esta ocasión no parecen simples maquetas, sino que se han gastado la pasta en crear digitalmente espacios para destruir. Pero lo que más me llamó la atención es la sensación de pesadez que transmiten las colosales criaturas: seguramente sea una gilipollez, pero imagino que para transmitir esa sensación, los quebraderos de cabeza de los programadores habrán sido bastantes.
   Eso sí, no falta el discursito motivador típicamente americano, esta vez por parte de Idris Elba, para arengar a las huestes humanas en la batalla final; ni tampoco la presencia de Ron Perlman (aunque en un personaje menor); ni el cameo de Santiago Segura, con pequeño diálogo incluido.
   En definitiva, una peli entretenida mientras están los bichos en pantalla, que baja mucho el listón cuando desaparecen.  

sábado, 7 de diciembre de 2013

Ángeles y demonios (Angels & Demons)

   Sí, me gustan los libros de Dan Brown. Pero como toda regla tiene su excepción la mía en este caso es "La conspiración", que me parece un truño de los gordos. Pero el resto de libros de Brown, especialmente los protagonizados por Robert Landong, son historias con ritmo de las que siempre se aprende algún dato, por absurdo que pueda parecer. No entro a discutir si son demasiado fantasiosos o tienen giros evidentes y forzados al mismo tiempo. El caso es que son muy entretenidos.
   Y sí, también me gustan las pelis que ha dirigido Ron Howard y protagonizado Tom Hanks sobre los libros de Dan Brown. Son entretenidas, tienen ritmo y generan controversia, como ya hicieron los libros en los que se basan. ¿Qué más se puede pedir?
   Si en "El código Da Vinci" la obsesión era encontrar el Santo Grial, en "Ángeles y demonios" Robert Landong pretende salvar la ciudad/estado del Vaticano de una amenaza que ha estado más de 400 años latente, los Iluminati, un grupo de científicos que, hartos de la supremacía de la iglesia católica, deciden poner a la ciencia por encima de toda creencia religiosa.
   Aunque la trama pueda resultar demasiado fantástica (que lo es), también es cierto que Howard consigue crear una auténtica aventura a contrarreloj por las calles de Roma con un ritmo frenético, con un par de parones suficientes para poder retomar el aliento y ponerse en marcha de nuevo. Quizás, lo que más me gusta de la peli es poder visitar los lugares por los que pude pasear días después del rodaje de la peli: estar a las puertas del panteón, disfrutar de la fuente de los cuatro ríos en la Plaza Navona, ...
   Para 2015 está previsto el estreno de la próxima peli basada en un libro de Dan Brown: Inferno. Un recorrido por la obra de Dante, la "Divina Comedia", de nuevo por Italia (aunque esta vez por varias ciudades) donde la amenaza esta vez es para toda la humanidad.
   En definitiva, "Ángeles y demonios" es una peli muy entretenida en la que el ritmo no decae, que no gustará a aquellos que siempre buscan tres pies al gato...
 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Bienvenidos al fin del mundo (The World's End)

   Mira que me gustó "Arma fatal", con su burla hacia toda peli del género policíaco que se precie, no dejando títere con cabeza y haciendo pasar un rato realmente divertido a este sencillo espectador. Así conocí a Simon Pegg y a Nick Frost, y claro, me quedé con ganas de mucho más. Así que a por "Zombies party" que fui, y disfruté aún más con una parodia de las pelis de zombies que hace que mueras, pero de risa, viendo a un par de elementos rodeados de no muertos como si no pasara nada. Ambas pelis tiene eso, un sentido del humor británico que contagia a las películas en su conjunto, y pese a la poca seriedad que demuestran, son mucho más en su interior de lo que parece, pues no dejan de hacer una crítica a la sociedad en aspectos tangentes a la trama original de cada una de ellas.
   "Zombies party" y "Arma fatal" (por este orden) son los dos primeros episodios de la llamada "Trilogía del Cornetto" (algo que empezó como coña y acabó convirtiéndose en uno de los elementos clave de todas las pelis, porque en una de las escenas siempre es protagonista uno de los helados de Frigo, y en cada peli es de un sabor). La tercera parte y que pone el broche final a la trilogía es "Bienvenidos al fin del mundo"
   Personalmente, me parece la más floja de las tres, quizás porque la ida de olla del guión es de proporciones demasiado asumibles para una persona racional. O quizás porque en el fondo, el mensaje que transmite es el más serio de las tres: cualquier tiempo pasado fue mejor, pero no deja de ser una de las páginas de nuestras vidas que hemos de pasar para poder seguir avanzando y no alimentarnos exclusivamente de lo que una vez fuimos o imaginamos querer ser. Todo tiene su tiempo y su momento, y hay cosas que por mucho que nos empeñemos, hemos de dejar pasar, aunque lo hagamos con una mirada nostálgica y con una lagrimilla recorriendo los surcos de la cara, que al posarse en tus labios te deje un sabor salado que jamás olvidarás.
   "Bienvenidos al fin del mundo" cuenta la historia de cinco amigos de la adolescencia que se vuelven a reunir tras veinte años sin verse para correrse la noche de juerga que en el pasado no lograron finalizar. Pero al volver a su localidad de origen, poco a poco se darán cuenta que no todo es lo mismo...
   Con toques de "El pueblo de los malditos" y "La guerra de los mundos", "Bienvenidos al fin del mundo" deja momentos divertidos, pero de mitad de película hacia adelante se convierte en un desvaríe de dimensiones gigantescas, que dejan en conjunto un buen sabor de boca, aunque no recomendado a todos los paladares...

Dunkerque (Dunkirk)

Os va a sonar raro, pero Dunquerke no es una película bélica. Según palabras del propio Christopher Nolan , Dunkerque es un thriller ...