miércoles, 29 de enero de 2014

Prisioneros (Prisoners)

   A fuego muy lento. Así está cocinada "Prisioneros". La forzada calma y parsimonia con la que van ocurriendo los acontecimientos hace que los sentimientos, los pensamientos, las intuiciones sobre cada uno de los personajes se vayan mezclando, como si el tiempo que pasa entre plano y plano, entre secuencia y secuencia, fueran deliberadamente prolongados, no para confundir al espectador, sino para darle tiempo y que sea él mismo el que caiga en la confusión.


   Pero la parsimonia tiene el peligro de poder hastiar al espectador, hasta el punto de, llegado el momento, pensar que se encuentra visionando una de esas películas que ponen en la tele los fines de semana, cuyo único objetivo es la ayuda a la digestión y a encontrar la postura para echar la cabezadita de rigor. Pero a diferencia de aquellas, "Prisioneros" se desmarca con un guión muy sólido que poco a poco se va embarullando, envolviendo cada vez más a los personajes, hasta que cada uno de ellos se convierten en prisioneros de sí mismos.
   Mucha de la culpa de que la peli funcione es el trabajo de los protagonistas: Hugh Jackman, todoterreno, que tan pronto hace de superhéroe como que te canta un musical, que aquí interpreta a un padre coraje que hace lo que sea por recuperar a su hija; y Jake Gyllenhaal, como policía perturbante (que no perturbado), metódico e intuitivo.


   El único pero que le puedo poner a la peli es su duración: dos horas y media, que acompañadas del ritmo pausado la hacen un poco larga. Pero es una buena peli que no os debéis perder. 

viernes, 24 de enero de 2014

Presentimientos

   Estoy convencido de que si "Presentimientos" fuese una peli americana daría mucho que hablar. Pero por suerte, o por  desgracia (váyase usted a saber), es una producción patria, y que como bien dijo Santiago Tabernero, el director de la peli el día de la presentación (a la que tuve el placer de asistir, gracias a los amigos de @DiasDeCine), aquí tenemos que luchar con otro tipo de armas para hacer cine, dándoles unos aromas distintos y más penetrantes a nuestras películas para que consigan cautivar al espectador.


   "Presentimientos" es una historia de esas que te van enganchando poco a poco hasta que te ves inmerso dentro de algo que no puedes controlar, y que como los granos de arena en la playa, ves como se te escapa de las manos. Basada en el libro de Clara Sánchez, "Presentimientos" habla de la crisis de pareja, de las pasiones, del deseo y de amor, todo mezclado en una atmósfera de agobio y desasosiego, como en cuando tienes un sueño del que quieres despertar, y por mucho que lo intentas no logras escapar, y vuelves una y otra vez a percibir sensaciones desagradables a pesar de que sabes que te encuentras en un laberinto producido por tu mente y del que sabes que vas a conseguir salir.
   Marta Etura está excelente en el papel de mujer hastiada de la vida en pareja, y que de buenas a primeras se encuentra perdida en un mundo que sabe que no es el suyo, mientras Eduardo Noriega (co-autor del guion, junto a Santiago Tabernero) le da la réplica como pareja que no se quiere dar cuenta de la realidad, y Alfonso Bassave como la pasión irreal de la que cada vez le resulta más difícil desprenderse.
   Como curiosidad, la onírica aparición de Russian Red interpretando un tema que irá sonando a lo largo de la peli, y rematando la faena con una versión de "La Bámbola" muy pero que muy particular...


   En definitiva, una peli española distinta, y bastante interesante.

 

domingo, 19 de enero de 2014

El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street)

   Sin lugar a dudas, "El lobo de Wall Street" es la peli más exuberante de todas las que ha dirigido Martin Scorsese. Es una orgía de imágenes y fiesta que desborda la pantalla y prácticamente incluye al espectador en cada secuencia, en cada plano, lo que hace que las tres horas de duración de "El lobo de Wall Street" pasen como un suspiro y te dejen con ganas de más, de mucho más desenfreno visual.


   Scorsese ha hecho algo muy complicado, algo que de momento, creo que sólo él ha podido hacer: si en 1990 dejó al mundo boquiabierto con su mirada sobre el mundo de la mafia de los años 50, 60 y 70, con la magnífica "Uno de los nuestros", en 2013 ha vuelto a rehacer un clásico: centrando su punto de vista en un personaje clave, nos muestra el mundo que le rodea y que forma parte de su ser, para darnos una visión crítica de los brokers de mediados de los '80, esos personajes sin escrúpulos ni criterio ético, a los que lo único que importaba era el dinero sin tener en cuenta la moralidad y efectos de sus acciones.


   Para dar vida a su protagonista, Scorsese no ha podido elegir a mejor intérprete que a Leonardo DiCaprio. La palabra que define su interpretación es sublime. Si este año tampoco le dan el Oscar dudo ya que lo pueda ganar alguna vez. Seguramente, la interpretación del voraz Jordan Belfort sea la mejor y más exigente de la ya amplia carrera de DiCaprio, que saca todo el histrionismo del que es capaz de sus entrañas para dar vida a uno de esos personajes que, a pesar de su vileza, ruindad, mezquindad y todos aquellos otros calificativos negativos que seáis capaces de imaginar, te acaban conquistando, haciendo una vez más realidad aquello de que recompensa más un personaje de los denominados malvados que uno de los buenos. Pero también hay que decir que DiCaprio ya sabía lo que era dar vida a un personaje real a partir de la biografía escrita por la persona a la que interpreta. Lo hizo en la estupendísima "Atrápame...si puedes" (por cierto, con uno de los mejores títulos de crédito de los últimos años, y otra banda sonora impecable del maestro John Williams), de Steven Spielberg, aunque en esta, el personaje de Frank Abagnale tenía un carácter mucho más tierno que Jordan Belfort.


   Pero Scorsese es muy inteligente. Y para echar una mano a DiCaprio en su bajada a los infiernos, le pone al lado a su Sancho Panza particular, a alguien muy acostumbrado a realizar personajes histriónicos en cada una de sus películas, y Jonah Hill sabe aprovechar muy bien la oportunidad que le ha sido brindada y aprovecha cada plano para intentar robar algo de protagonismo a DiCaprio, aunque la intención se quede en un mero intento...
   En definitiva, corred al cine insensatos, no dejéis pasar la oportunidad de ver "El lobo de Wall Street" en pantalla grande, que vais a disfrutar.

jueves, 9 de enero de 2014

Mud

   Aunque deja una sabor amargo, "Mud" es una película extraordinaria, de esas con las que se empieza bien una año cinematográfico, de esas que dejan moraleja al final. Y es que "Mud" es como el río que aparece en la trama, algo que va pasando irremediablemente aunque no nos demos cuenta, algo así como la vida, que pasa del cauce hasta el lago que supone superar una etapa en la vida con todo un mundo ante ti.
   El río es la vida de los dos chavales, casi niños, que van en su barca de acá para allá en busca de aventuras, hasta que un día se encuentran con Mud (Matthew McConaughey), un fugitivo que se esconde en una isla del río. Y es en ese mismo momento cuando los chavales abandonan la infancia para entrar en la adolescencia, como un juego, atraídos por el magnetismo del enigmático Mud. Lo que no saben es que también comenzarán a saber de qué va la vida en realidad.
   Jeff Nichols vuelve a sorprender tras la muy original "Take Shelter", aunque he de reconocer que esta me pareció agobiante. En "Mud" nos muestra un retrato de la adolescencia, del significado del primer amor, de la familia, de la amistad, del honor...y de las primeras decepciones que todo ello supone.
   Matthew McConaughey está estupendo en su interpretación, algo a lo que nos está acostumbrando últimamente ("Magic Mike") a la espera de "El lobo de Wall Street" y de la esperadísima "Interstellar", la nueva peli del Nolan post Batman.
   En definitiva, que os recomiendo "Mud", no dejéis de verla.

viernes, 3 de enero de 2014

Somos los Miller (We're the Millers)

   Pues qué queréis que os diga, sigo sin entender la publicidad a modo de buenas críticas de "Somos los Miller". Para mi gusto, es una típica comedieta americana más, que, como cualquier refresco carbonatado empieza fuerte, pero a los diez minutos ha perdido toda frescura para caer en la facileria del chiste bruto o escatológico.
   Más que una peli podrían haber hecho una serie con los protagonistas, de esas que tienen las risas enlatadas, para alargar así la situación y encontrar algún chiste con algo de gracia que sea merecedor de algún comentario. Pero no. Han tenido que coger a un actor más conocido allende los mares (Jason Sudeikis), a una megaestrella que sólo sabe hacer este tipo de comedietas (Jennifer Aniston) y dos actores de clase B para colarnos de nuevo la misma historia de siempre, donde todo parece una cosa pero luego llegan los remordimientos y acaban siendo todos más felices que perdices.
   Pero la culpa es mía, porque me la han vuelto a colar con un maldito trailer de esos que engañan más que una clase de trileros. Te dicen que Jennifer Aniston hace de stripper y vas y te lo crees porque en una escena la ves ante una barra americana mientras saltan chispas por detrás. Malditos traileres!!!
   Pero algo bueno tiene la peli: que acaba y que justo al acabar aparecen tomas falsas durante los títulos de crédito, y en una de ellas le gastan una broma muy ingeniosa a Jennifer Aniston...Allá vosotros, yo iría directamente al final...