jueves, 31 de julio de 2014

La vida inesperada


"La vida inesperada" o "La vida esperada". Comedia o drama. Todavía no tengo claro cómo definir la segunda peli de Jorge Torregrossa (tras la escalofriante -por mala- "Fin"). Reconozco que mientras veía la película pasaba por un oleaje de sentimientos, desde la simpatía hasta el "porfavorqueestoacabeyá".


"La vida inesperada" es el reencuentro entre dos primos: uno de ellos vive en Nueva York desde hace años y el otro que acude de visita. El anfitrión (Javier Cámara) parece tener su vida ordenada en torno al caos que le permite la subsistencia en una ciudad de locos, con varios trabajos para poder vivir. El invitado (Raúl Arévalo) parece tener la vida perfecta: a punto de casarse, con estudios y un trabajo estupendo que le permite vivir holgadamente. Pero en ninguno de los dos casos todo es lo que parece: el enamoramiento newyorkino del residente en la gran manzana hace tiempo que acabó, y la vida perfecta del español de visita no supone la felicidad que se presupone a una persona de su posición.
Nueva York es el escenario perfecto para una historia que habla principalmente de la melancolía, de la tristeza y de la amargura vital del ser humano allá donde esté, que a pesar de todo le permite seguir mirando hacia adelante por muchos obstáculos que se pongan en el camino.
En definitiva, un claroscuro de sensaciones que al final acaba haciéndose demasiado largo. Allá vosotros...

domingo, 27 de julio de 2014

Snowpiercer


Mucho tiene "Snowpiecer" que ver con lo que es la sociedad actual. O todo. La vida en sociedad reflejada en un tren, cuyos vagones cabeceros son ocupados por las élites, que hacen y deshacen a su antojo, mientras la mayoría, aquellos sin voz ni voto, cual rebaño que se deja llevar, viajan en el vagón de cola malviviendo con los restos que les permiten subsistir en una vida que no es vida.


Tras un intento fallido por acabar con el calentamiento global, sólo queda en La Tierra un grupo de habitantes, viajeros de un tren que recorre el planeta sin parar, y que divide a sus pasajeros/habitantes en una estratificación social totalmente estructurada, de la que es imposible salir: los afortunados pudientes, a los que no les falta de nada, ni se acercan a los malolientes vagones de cola, don de se hacinan los despojos humanos, cuyo única ilusión para seguir viviendo es la revolución. ¿Os suena? Real como la vida misma.
Pero "Snowpiercer" es bastante más: es un verdadero espectáculo de ciencia ficción, donde además de clases sociales, en cada vagón hay un mundo por descubrir, con sus criaturas y sus peligros, cada uno más sorprendente que el anterior, que consiguen engancharte hasta el final.
"Snowpiercer" tiene un gran reparto, liderado por el capitanamericanizado Chris Evans, que ansía por encima de todo dejar de malvivir, y abandona sus personajes más bien blanditos para darle profundidad e intensidad a su interpretación, seguramente la más completa de su carrera hasta el momento. Le acompañan un buen grupo de actores: Jamie Bell, Octavia Spencer y Tida Swinton, que abandona sus interpretaciones intensas y dramáticas para aportar el toque de cínismo presente en la sociedad política actual. También está John Hurt, cuya interpretación recuerda vagamente aquel memorable Winston Smith.
En definitiva, una peli que no te dejará indiferente, totalmente recomendable.

domingo, 20 de julio de 2014

El viento se levanta (The Wind Rises)


No. Nunca había visto una peli de Miyazaki. Ni de Studio Ghibli. Y sí. Hay en mi un cierto sentimiento de vergüenza al reconocerlo. Así que desde aquí hago propósito de enmienda y me comprometo a ver "El viaje de Chihiro" y "La princesa Mononoke" en cuanto pueda.
"El viento se levanta" es una obra fascinante, que embriaga al espectador mediante un dramatismo romántico visual que deja al espectador al borde del Síndrome de Stendhal si no fuera por la contención con la que Miyazaki narra la historia. Un viaje a las ilusiones, a los sueños, a la naturaleza, al trabajo, al amor,...


Pero si hay algo que me gusta en particular de "El viento se levanta" son las nubes y sus movimientos. Maravillado me tiene todavía ese ligero transcurrir a través de los cielos, apenas imperceptible, como si la mano del ilustrador hubiese sido poseída por el alma de Turner y puesta a disposición del espectador a modo de regalo.
"El viento se levanta" cuenta la historia de Jiro Horikoshi, ingeniero aeronáutico japonés que dedicó sus investigaciones a crear los cazas del ejército japonés utilizados durante la II Guerra Mundial. Un hombre apasionado en todos los aspectos de su vida, desde su mujer hasta su trabajo, pasando por el seguimiento de la naturaleza a la hora de diseñar sus prototipos.
En definitiva, una peli de animación no recomendada para niños, a la que el único pero que se le puede poner es su excesivo (y en ocasiones reiterativo) metraje, pero que no deja de hacer flotar al espectador con poesía hecha dibujos.

El amanecer del planeta de los simios (Dawn of the Planet of the Apes)


Voy a empezar a calificar las películas por los bostezos que me marco mientras las veo. Será mediante una escala inversamente proporcional, es decir, a mayor número de bostezos, peor ha sido la peli. A "El amanecer del planeta de los simios" le han tocado cinco bostezos. Sobre todo al principio, porque le cuesta arrancar una barbaridad (sin contar los al menos veinte minutazos de anuncios que se marcaron los del cine) y hasta que coge ritmo todavía no has cogido la postura en el asiento.
Ya a mitad de película, cuando tienes el culo acarpetao, parece que la cosa se endereza y comienzas a encontrarle una lógica a una Tierra devastada por un virus, en la que un grupo de humanos supervivientes viven en busca de una fuente de energía que les permita salir adelante, mientras la población de simios vive en comunidad en medio de la naturaleza en busca de la felicidad.


"El amanecer del planeta de los simios" no deja de ser una historia sobre la tolerancia, el respeto y la eliminación de barreras, prejuicios y diferencias entre seres que sólo persiguen poder vivir la vida a su manera, sin interferencias. Pero para ser sinceros, cuando hay seres humanos entre medias, ese mundo idílico es imposible. La multitud de ideologías existentes (tantas como cada hombre sobre la faz de la tierra) hará que siempre exista alguien que en su fuero interior considere correcto algo que para la inmensa mayoría no lo sea, y al final, acabe luchando por su ideología y dañando al resto de la sociedad con la que convive pero que no comparte sus ideales.
Si por algo destaca "El amanecer del planeta de los simios" es por la solidez en la recreación de los simios, destacando la notable interpretación de Andy Serkis, alter ego de César mediante capture motion, que consigue transmitir emociones tan solo con su mirada (en el plano final me pareció reconocer al mismo Serkis en la faz del simio).
En definitiva, después de las críticas leídas en los últimos días, que ponían "El amanecer del planeta de los simios" por las nubes como blockbuster del verano, voy a esperar a ver "Transformers, la era de la extinción" para dirimir esta disyuntiva que me mantiene ojiplático hasta su resolución. De momento, si queréis ver una muy buena peli, poneos la original de 1968, la de Charlton Heston, con uno de los mejores finales de la historia del cine.

sábado, 5 de julio de 2014

Open Windows


Hay que tener mucho valor para hacer una película como "Open Windows". Y mucha caradura para proponer al espectador ver una película que transcurre íntegramente en la pantalla de un portátil. Sólo Nacho Vigalondo podía hacer una peli así. Sus anteriores películas ("Los cronocrímenes" y "Extraterrestre") ya jugaban con el espectador, bien mediante viajes en el tiempo bien mediante supuestos extraterrestres. Pero lo que ha logrado con "Open Windows" va más allá: tiene una intensidad no vista en sus anteriores films, sin perder el toque personal a modo de ida de olla.


Todos tenemos nuestro puntito voyeur (por no decir cotilla), y además facilitamos al resto del mundo ese voyerismo respecto a nuestras cosas. Con la explosión de la tecnología al alcance de todos, podría decirse que somos voyeur digitales, compartiendo y cotilleando en redes sociales aquello que queremos que se sepa y saber que estamos viendo o están viento, nos gusta o les gusta, anhelamos o anhelan, deseamos o desean, etc. Lo peor de todo es que pensamos que controlamos todo lo que compartimos, y no es así: una vez subes algo a Internet pierdes el control de aquello que pensabas sólo podrían ver quienes han sido especialmente elegidos por ti. Lo malo es que Internet es como un gran iceberg, del que sólo vemos la una ínfima parte, y ni somos capaces de imaginarnos lo que esconde detrás. Cámaras, smartphones, portátiles... todo aquello capaz de captar una imagen y esté conectado a Internet puede ser objeto de jackeo por parte de alguien con unos conocimientos básicos de informática.
A partir este concepto nace "Open Windows", que puede definirse como la ventana indiscreta en el mundo digital sin que esta afirmación pueda suponer sacrilegio alguno, con la única diferencia que en la peli de Hitchcock el voyerismo es, digamos, accidental, y en "Open Windows" no lo es: el que mira sabe totalmente lo que hace y lo que busca.
Hace una semanas me metí un poquito con Elijah Wood cuando hablaba de "Grand Piano". Pero en "Open Windows" reconozco que incluso está bastante bien, aportando un toque de ingenuidad a su personaje que poco a poco va perdiendo. Respecto a Sasha Grey, la antigua actriz porno reconvertida a escritora y a actriz del cine sin sexo explícito, pues normalita: cumple y poco más.
En definitiva, una apuesta más que arriesgada de cine español, que deberían ver quienes critican al cine patrio diciendo que por lo general nuestro cine es malo y falto de ideas, para que vean que en España tenemos cineastas que arriesgan, asombran y pueden llegar a convencer. Olé Vigalondo!!!

miércoles, 2 de julio de 2014

The Man from Earth


Hace un par de veranos cayó en mis manos un libro titulado "La saga de los longevos". En él, una familia de personajes investigan la causa de su inmortalidad, hasta dar con la clave de su extraordinaria supervivencia desde la prehistoria hasta la actualidad. Hasta que hace un par de meses un compañero de trabajo me habló de una peli en la que un profesor universitario se despide repentinamente de sus compañeros, con los que ha forjado una intensa amistad, para trasladarse a un lugar indeterminado donde nadie le conozca y comenzar una nueva vida. Inmediatamente recordé el libro, y vi que la idea no era para nada original.


"The Man from Earth" es la peli que cuenta cómo, en la noche de su despedida y viaje hacia ninguna parte, un hombre se sincera con colegas y les explica que en realidad es un hombre del Paleolítico Superior que se ve obligado a mudarse cada cierto tiempo debido a la invariabilidad de su aspecto físico, lo que crea sospechas entre sus conocidos.
El libro antes citado es una revisión de la historia que cuenta "The Man from Earth", aunque mucho más ligera en lo que se refiere a la profundidad que pretende transmitir. Si en "La saga de los longevos" la historia sirve como marco paisajístico para una historia de amor con toques de suspense, "The Man from Earth" es un estudio existencial, teológico, filosófico y humano, que te deja 90 minutos con los ojos abiertos de par en par intentando que no se te escape ningún detalle de la conversación entre un grupo de científicos sobre la posibilidad de que un hombre lleve vivo más de 14000 años.
Podría decirse que "The Man from Earth" es una obra de teatro de ciencia ficción, que se desarrolla en una sola estancia y que no requiere de ultimísimos efectos especiales y un reparto estelar. Sólo el guion elaborado a base de argumentos científicos y juegos adivinatorios con el espectador sirven para mantener la tensión y el suspense.
El problema de "The Man from Earth" es el mismo que sus aciertos: el juego con la historia y con el espectador puede hacer que sea calificada como banalidad e incluso mamarrachada por aquellos con un determinado concepto de la vida.
Respecto al reparto, ninguna estrella conocida. Si acaso, aquel hombrecillo que una vez fuese el gran héroe americano, serie mítica en los 80 y que a pesar de su encanto duró un par de temporadas, que ha decir verdad, han sido poco repuestas en la multitud de canales repetitodo con los que "disfrutamos". A ver si alguien con influencia lee esto y sugiere una reposición.
En definitiva, una peli para amantes de ese otro cine, distinto al comercial, que te tiene una semana dándole vueltas a la cabeza, lo que le hace merecedor de ser calificada como imprescindible.
PD: no he hablado de "Los inmortales", que toca el mismo tema desde el punto de vista ochentero, pero a cambio os dejo su estupendo tema principal interpretado por Queen.

martes, 1 de julio de 2014

Transcendence


Tras ver "Transcendence" mi pregunta es: ¿cómo alguien que pretende hablar de aquello que va más allá de la mente humana (algo llamado Transcendencia en la peli) es capaz de intentar explicarlo a través de una película intrascendente? ¿Qué pasó con aquellas reglas de la robótica establecidas por Isaac Asimov?
"Transcendence" toma como propios conceptos de "Matrix" (sin Matrix), y "Yo, Robot" (sin robot), para intentar ofrecer un entretenimiento visual partiendo de bases filosóficas, metafísicas y religiosas.


Imaginad que antes de fallecer Albert Einstein alguien tiene la idea de transferir su mente, con todos sus pensamientos, conocimientos, ideas y recuerdos a un superordenador,  a fin de poder seguir utilizando un intelecto superior al del resto de la humanidad. Pero, ¿hasta qué punto una mente sigue considerándose humana cuando se encuentra entre circuitos, cables y conexiones? 
"Transcendence" marca un punto de inflexión en la ciencia ficción basada en la inteligencia artificial, como ya hizo "Terminator". Si en esta las máquinas toman conciencia de su existencia y basándose en sus cálculos deciden acabar con la humanidad para evitar su propia extinción, en "Transcendence", la máquina, con su simbiosis con el hombre, pretende mantener un férreo control sobre la especie humana, sin que tengamos muy claro el porqué.
Todo esto sazonado con diálogos pretenciosamente filosóficos y religiosos sobre la conveniencia de dar consciencia a una máquina, con unas actuaciones tan planas que no se creen la trama ni por asomo. Ah dónde quedaron esos personajes de Johnny Deep, que siempre tenían esos matices de locura que contagiaban al resto de la peli. En esta, ni siquiera el omnipresente Morgan Freeman sabe dónde esconderse.
En definitiva, allá vosotros...

Dunkerque (Dunkirk)

Os va a sonar raro, pero Dunquerke no es una película bélica. Según palabras del propio Christopher Nolan , Dunkerque es un thriller ...