sábado, 27 de septiembre de 2014

La isla mínima


Con las pelis de Alberto Rodríguez me pasa lo mismo que con las de Scorsese: ansío poder disfrutarlas en cuanto se estrenan, porque nunca defraudan. Con "La isla mínima", Alberto Rodríguez sigue su escalada en cuanto a calidad cinematográfica, paso a paso, película a película, para ofrecernos otra historia que transcurre en Andalucía, en plena transición, donde aún persisten figuras del régimen y por mucha democracia que se haya alcanzado, en los rincones más recónditos todavía está por llegar.


"La isla mínima" es una peli áspera, sombría, que refleja una época que continuaba siendo oscura en alguna partes de España. En 1980, cuando transcurre la película, dos policías radicalmente opuestos en su ideología y en sus métodos son enviados a un pueblo situado en las marismas del Guadalquivir para investigar la desaparición de dos adolescentes. Pero además de encontrar pistas sobre las dos jóvenes, también encuentran pinceladas sobre el pasado que sólo consiguen generar la desconfianza el uno en el otro.
Desde "Azuloscurocasinegro" me gusta la forma de actuar de Raúl Arévalo, al que hasta ahora sólo habíamos podido disfrutar de su vis cómica, aunque en contadas ocasiones nos ha deleitado con ciertas gotas de drama ("La vida inesperada"). En "La isla mínima" disfrutamos de su primera inclusión en el thriller, y sale muy bien parado. Pero quizás su partenaire Javier Gutiérrez aprovecha mucho mejor su personaje, lo que le ha supuesto ganar la Concha de Plata a la mejor interpretación masculina en el Festival de San Sebastián. Me pasa lo contrario con Javier Gutiérrez: nunca acabaron de gustarme sus interpretaciones, siempre con ese toque de humor que más que gracia te saca de quicio. Pero en "La isla mínima" encandila con su personaje, siempre ocultando más de lo que muestra, siempre conteniendo el demonio interior que a veces intenta escapar por la mirada. Lo de Antonio de la Torre ya es habitual: seguramente sea el mejor actor del momento por la regularidad que demuestra en todos y cada uno de sus papeles, y aquí no falla: es el padre de las chicas desaparecidas, acuciado por otros problemas que le ponen en una situación límite. El descubrimiento de la peli es, sin duda, Nerea Barros, dando vida al dolor personificado, a esa madre que de la noche a la mañana la vida le arrebata a sus hijas. 
En definitiva, "La isla mínima" es una de las pelis españolas del año que no podéis dejar de ver. 
PD: a los seguidores de las series. Una peli donde los protagonistas son una pareja de policías muy distintos entre sí, que se desarrolla en una zona de marismas y donde se investiga un asesino...¿seré un presuntuoso por pensar que en algún momento podría haber titulado estas palabras como True Detective a la española?

1 comentario:

  1. No eres el único q hace la comparación con true detective lo lei en otra crítica. En definitiva tengo q ver esta peli...se me van acumulando. ..

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