sábado, 14 de marzo de 2015

Kingsman. Servicio secreto (Kingsman. The Secret Service)


Una peli que comienza con los primeros acordes de “Money for nothing” de los Dire Straits no puede ser mala. Y aunque tiene altibajos evidentes, hacía tiempo que no me divertía tanto en el cine. En realidad la parte más divertida y loca de “Kingsman. Servicio secreto” es la última media hora, el resto de la peli te va preparando poco a poco para lo que va a venir.


No soy yo mucho de Colin Firth. No le termino de pillar el tranquillo, a pesar de que me pongo a pensar y recuerdo que ha participado en las pelis de Bridget Jones en el papel totalmente opuesto al de Hugh Grant, como un estirado y soporífero inglés; ha sido espía en “El topo”, una peli con un ritmo tan lento que te permite cortar y analizar cada secuencia hasta el matiz más insignificante; ha sido rey de Inglaterra en “El discurso del Rey”, donde si bien la peli para mí está sobrevalorada, reconozco que Firth sale más que airoso del reto… Joer, al final parece que me gustan las pelis en las que aparece Colin Firth.


Y para rematar la faena, Firth me ha encantado en “Kingsman. Servicio secreto”, aunque no sé si por él mismo o por todo lo que le rodea: un superagente de una organización secreta con más estilo que James Bond que tiene como misión reclutar a un joven. Entre gadgets, trajes de tweed, gafas de pasta, Samuel L. Jackson robaescenas interpretando al malvado con frenillo, Michael Caine como estrella invitada y Mark Strong (que ya sale en casi todas las pelis que se estrenan, ¿o me lo parece?) como chico para todo han conseguido crear un universo propio que culmina con un desparrame (en todos los sentidos) final que es de lo más brutal que se ha podido ver en el cine en los últimos tiempos.
En definitiva, una peli de acción con mucho humor y muy disparatada. No os la perdáis.

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