lunes, 28 de diciembre de 2015

Ex-Machina



¿Podrá un humano determinar alguna vez la existencia de inteligencia artificial en un organismo creado por el hombre valiéndose sólo de su mente? Esta pregunta, además de recordaros a algo parecido a “Blade Runner”, es una de las bases de la filosofía de la inteligencia artificial desarrollada por Alan Turing (sí el de “The Imitation Game -Descifrando Enigma-”, magníficamente interpretado por Benedict Cumberbatch), y es el cimiento sobre el que se asienta la trama de “Ex-Machina”.


Pero a diferencia del clasicazo de Ridley Scott, “Ex-Machina” apuesta por la sobriedad en el planteamiento y por la intimidad en lo visual, a través de una pulcritud estudiada en escenarios y personajes, que hacen más una representación teatral que una película. Pero lo realmente importante en “Ex-Machina” son los diálogos entre sus personajes: Nathan (Oscar Isaac, cada vez más omnipresente en las pantallas) es propietario de la mayor empresa de Internet del mundo. Vive aislado, y para premiar a sus empleados, la empresa organiza un sorteo en el que el ganador pasará un fin de semana en su retiro. El afortunado resulta ser Caleb (Domhnall Gleeson), un programador que se ve abrumado por la situación que se le ha presentado: su jefe pretende que apruebe la inteligencia artificial de Ava (Alicia Vikander, el descubrimiento del año), un robot con el que las conversaciones siempre tienen algo más que lo meramente trascendental, y que acaban creando un vínculo único entre ellos.


¿Podrá Caleb discernir la inteligencia real de una simulación programada? ¿Habrá sido capaz Nathan de crear vida inteligente de manera artificial? ¿Serán reales los sentimientos mostrados por Ava? Estas son algunas de las preguntas que te harás mientras observas la peli. Lo único malo del guion es la predisposición que hace tener al espectador sobre los personajes. Por otro lado, no os perdáis detalle de todos y cada uno de los diálogos, porque en ellos reside parte de la solución de la película.



En definitiva, una de esas historias que traen aires nuevos al mundo del cine, que os hará pensar un poquito y que merece la pena ver, aunque sea para salir de los manidos tópicos que ofrece el cine actual.




No hay comentarios:

Publicar un comentario