sábado, 30 de marzo de 2013

El discurso del Rey (The King's Speech)


   Últimamente me he aficionado a las lecturas y documentales que versan sobre las dos Guerras Mundiales y el periodo de entreguerras. Esta afición se produjo a partir de ver el documental francés "Apocalipsis", en el que cuentan en seis capítulos el origen, desarrollo y final de la II Guerra Mundial, con unas imágenes nunca vistas de todos los protagonistas del conflicto, así como escenas de guerra que dejan ver como fue aquella locura perpetrada por un grupo de gente sin conciencia. Al mismo tiempo estaba leyendo el libro de Ken Follet "La caída de los gigantes", primera parte de una trilogía en la que hace un repaso por todos los acontecimientos relevantes del s.XX. Y es este libro el que me animó a ver "El discurso del Rey", que aunque no habla expresamente del Rey Jorge VI, sí lo hace de su padre, el Rey Jorge V, lo que sirve para contextualizar la sociedad del primer cuarto de siglo y así conocer de un modo más fiel como era la vida en aquellos años.
   No vi en el momento de su estreno "El discurso del Rey" porque para ser sincero, no me llamaba para nada la atención, imaginaba que iba ser lenta y que a pesar de las buenas críticas y de tanto premio, estaríamos de nuevo ante una de esas películas a las que parece que la crítica profesional no se atreve a tocar sin que exista un motivo aparente. Y no me equivocaba.
    "El discurso del Rey" es una buena película, con buenas interpretaciones por parte de grandes actores, y que cuenta una curiosa historia verídica, de una forma muy "inglesa". Y me explico: la película parece una obra teatral, con todos sus actos y de una manera muy formal, y hasta el humor que se puede desprender de alguno de los diálogos es demasiado inglés. Es en definitiva una peli demasiado formalista, y esto es lo que falla. Tanta sobriedad hace que haya momentos tediosos (se me cerraron los ojos un par de veces) y en definitiva, hacen del conjunto una historia aburrida.
    "El discurso del Rey" cuenta los problemas que tenía el Rey Jorge VI a la hora de dar discursos debido a la tartamudez que le acompañaba desde su infancia. Para mitigarla contrata los servicios de un terapeuta del habla australiano y residente en Reino Unido, que con métodos poco ortodoxos consigue mitigar dicha tartamudez  al tiempo que entre ambos se cimenta una amistad que durará hasta el fin de sus días. 
   Para mi lo mejor de la peli es Geoffrey Rush, aunque para ser justos todo el reparto está muy bien, lo que sirvió a Colin Firth para ganar el Oscar al mejor actor ese año.
   En definitiva, una peli sobrevalorada, pero si os gustan las tramas lentas y tranquilas, y la cultura británica os gustará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Valerian y la ciudad de los mil planetas (Valerian and the City of a Thousand Planets)

A veces, en la vida, hay que dejar el traje de adulto que el tiempo nos impone inexorablemente para poder disfrutar. Sí, sé que según os ...