domingo, 1 de febrero de 2015

Whiplash


Todos hemos tenido algún profesor que por H o por B nos ha dejado marcados. Unos porque por su manera de enseñar aprendías de verdad una materia que en principio no era demasiado atractiva para ti; otros porque más que enseñarte algo sobre una materia, te enseñaban a pensar sobre el porqué de las cosas y entender un poco mejor a la sociedad; otros sólo pensaban en ir a cubrir el expediente, a soltarte el rollo sin conseguir motivar a absolutamente nadie, pero al menos no tenían animadversión a los alumnos y al final acababan aprobando a todo el mundo...


Pero luego estaban los otros, los auténticos hijos de puta, aquellos que te hacían pensar en mandarlo todo a la mierda mientras te daban tu examen corregido con una mueca de sonrisa en sus labios, sabedores de que habías suspendido, y de que con ellos enseñando (por llamar  lo que hacían de alguna manera) veías prácticamente imposible aprobar. Unos por no tener ningún tipo de empatía hacia sus pupilos, limitándose a dar clase sin admitir siquiera preguntas sobre la materia a los alumnos; otros porque simplemente disfrutaban viendo sufrir a aquellos que aun dándolo todo, no eran capaces de dar más de sí mismos, y en vez de ayudarles, les ponían más peso sobre sus hombros para asegurarse de que no se levantaban; otros que hacían del sarcasmo su manera de enseñar, creyéndose los reyes del mambo cuando en realidad no dejaban de ser simples comparsas, y que se arrugaban a las primeras de cambio en el momento en el que las cosas no les iban bien dadas.
Si a los del primer grupo sólo tu esfuerzo les servía de recompensa y satisfacción personal, a los del segundo grupo esa misma situación curiosamente no les sentaba para nada bien, y la sonrisa sarcástica de cuando te daban un examen suspenso se tornaba seriedad y pura impotencia en su mirada.
"Whiplash" es algo así. Por una parte un alumno con talento, motivación, esfuerzo y ganas, al que sólo le falta alguien que le enseñe el camino. Por otra parte, un profesor que tiene una manera peculiar de ver el camino. Y la música entre los dos, como nexo de unión, marcando el ritmo, casi siempre vertiginoso al son de la batería. Es la relación entre alumno y profesor la que hace avanzar una trama sin altibajos, donde la influencia en uno no hace mella en otro, no hay transferencia de pareceres ni sentimientos. Sólo dominación pura y dura, que traspasa incluso lo académico hasta convertirse en algo emocional.
Miles Teller ("Divergente", "Footloose") da vida al alumno, y J.K.Simmons (J.J.Jameson en los "Spiderman" de Sam Raimi) es el profesor, al que con el papel, le ha llegado el reconocimiento a su carrera y le hace máximo favorito al Oscar como mejor actor secundario (lo de secundario por llamarlo de alguna manera).


Luego, como protagonista ajeno a la trama, está el Jazz como máxima expresión del arte, que se cuela como banda sonora integrada en la propia trama, hasta llegar a la escena final y convertirse en protagonista absoluto, haciéndote sentar en el borde del asiento, con la boca medio abierta y sin pestañear, en uno de los finales más impactantes de los últimos años, donde se descarga toda la tensión acumulada durante la película.

Whiplash

En definitiva, "Whiplash" es una gran película que no ha tenido la repercusión de otras nominadas como mejor película en los Oscars (sí sí, entre las 10 mejores), pero que particularmente, es la que más me ha gustado de todas las que he visto. Así que no os la perdáis.
PD: os dejo un par de temas de la Banda Sonora. El que da título a la peli y otro que está muy bien.

Caravan

1 comentario:

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