domingo, 25 de octubre de 2015

Marte (The Martian)


Ridley Scott ha encontrado la senda, el camino oculto que hacía converger hace años a crítica y público, y que perdió en la deriva que mostró su cine a partir de “Black Hawk derribado”. Aunque no es algo nuevo en su carrera: podemos decir sin temor a equivocarnos que ha sido un director que ha dado un de cal y una de arena de manera habitual. Tan pronto rueda “La teniente O’Neil” como años más tarde lo peta con “Gladiator”.


Quizás este sea el motivo por el que al final, me acaban gustando casi todas sus películas. Incluso “Prometheus”. Sí, me gustó “Prometheus”, al igual que me parece una gran película “Señales”, aunque nadie haya dado vela en este entierro a Shyamalan. Pero volviendo a Ridley Scott, siempre vas a encontrar a alguien al que le guste alguna de sus películas, aunque haya sido un bodrio, como “1492: La conquista del paraíso”. Aunque me pareció un bodrio allá por 1992, en la fecha de su estreno, cuando las hormonas dominaban sobre el raciocinio de un adolescente más preocupado de quien se sentaba a su lado en el cine que sobre la película en sí. Además creo recordar vagamente, en la bruma de la memoria, que la vi en un cine de los antiguos, donde las butacas no están escalonadas, en una de las primeras filas en una excursión del instituto.


Sí, también es cierto que “Marte” no es, ni de lejos tan buena como “Alien” o “Blade Runner”. Pero tiene su aquel. Lejos de buscar mover los hilos del terror o filosóficos del espectador, en “Marte” pretende convertir en aventura la lucha por la supervivencia de un científico aislado en un planeta hostil, en el que sólo el ingenio y las ganas de vivir podrán mantenerle con vida.
A mi “Marte” me ha encantado por varios motivos: por el tono con el que Scott afronta una aventura de supervivencia y desesperación; por la “odiosa” música de la Capitán Lewis; por Matt Damon; y por el politiqueo existente ante cualquier situación en este planeta egoísta, en el que importa más el “qué dirán” que la vida de una persona. Y así nos va.


Muchos cinescépticos dirán que la película tiene muchos errores, que si el final es tal cual, etc. Pero teniendo en cuenta que la historia comienza con una excavación para recoger muestras marcianas, cosa que en los próximos 5-10 años no va a pasar en la realidad, pues habría que dar un poquito de margen. Ya nos reiremos cuando la realidad supere a la ficción, como lo hemos hecho esta semana con “Regreso al futuro”, a la que entonces se la consideraba fantasiosa, y resulta que esta semana todo el mundo dándole bola y calificándola como visionaria en muchos aspectos… Ah, el ser humano, ese capitán de velero en busca de la mejor racha de viento para posicionarse mejor cuando y donde convenga.

En definitiva, dos horas y media de aventuras que pasan como un suspiro. No os la perdáis.

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